martes, diciembre 17, 2024

Rayuela

Rayuela Café Arte: Una guarida para el alma

Hay lugares que se construyen con ladrillos, otros se levantan con sueños. Rayuela Café Arte es de los segundos. Nació de la necesidad de crear un espacio donde amigos distintos pudieran encontrarse, porque la amistad verdadera es eso: un vínculo que trasciende diferencias, que se celebra entre café, arte y complicidad.

Aquí, el tiempo parece detenerse. Rayuela es una guarida, un refugio donde todo está bien, donde el aroma del café boliviano recién hecho se mezcla con la música que nos pertenece: sonidos de autores nacionales que resuenan como una conversación íntima con el país mismo. Cada nota, cada melodía, le da voz a las historias que habitamos.

Las paredes de Rayuela están vivas. Son testigos de encuentros, sueños compartidos y silencios cómodos. Porque Rayuela no solo se visita: se habita. Es ese rincón donde el caos de afuera se queda en la puerta y donde el arte, en todas sus formas, nos recuerda que aún hay belleza en el mundo.

Si alguna vez buscas un lugar donde ser tú mismo, donde sentirte parte de algo más grande que el día a día, Rayuela Café Arte te espera. Porque aquí, todo está bien.


sábado, diciembre 14, 2024

Desapareciendo

A ratos pareciera que se me están acabando las palabras, o la forma de decirlas o la urgencia por decir algo.

Qué más puedo decir, nada de lo que he escrito me ha devuelto la vida que empecé y terminé un lunes cualquiera. No tan cualquiera, ese lunes yo le conté todo a ella, parecía feliz, no ha debido estar.

Es como nacer otra vez.

 Pero que maravilla!

Puedes verlo, es una experiencia visual. 

Qué hermosura lo que me cuentas!

No ha debido estar feliz. Se fue al día siguiente.

Los primeros días no podía dejar de escribir, me salían palabras por todos lados, sobre todo preguntas, Nunca respuestas. Preguntas para ella, que nunca se las dije a ella, las dejé escritas aquí.

Por qué así?

Por qué ahora?

Casi 10 años después?

Por qué no me di cuenta?

Me di cuenta después, ese mismo día en la tarde no solo no se alegró al verme, estaba emputada y yo me quede ahí, inmóvil, muda, de donde venía tanto enojo? Seguí con el día. 

Me di cuenta más tarde, cuando recordé ese beso de 6 segundos que no quiso darme. 

Me di cuenta otro día, cuando recordé el día de la puerta, el día que el estallido de la puerta me salvo de las cosas más difíciles que había escuchado de mi. 

Me di cuenta tarde, cuando recordé esas reacciones tan gigantes a nada, no dependía de nada, ahora lo sé , la rabia se había instalado y yo ya no tenía nada que ver. 

Y como hacemos? Te vas a dormir al otro cuarto? 

No, ya me he ido a un hotel, ya he sacado mis cosas 

Qué? Cuando? 

Hace rato, en la tarde, mientras vos planeabas el viaje

Por qué así? 

Ya no soportaba nada, los días se le habían hecho insoportables, y yo ahí, parada al frente, mirándola siempre tan enamorada, no me di cuenta. 

No podía pedirle que se quede, aunque seguro no se hubiera quedado, ese día recién entendí  lo harta que estaba. 

No ha pasado un día sin que hablemos al menos una vez al día. Nos vemos, vamos a conciertos, al teatro, a cenar, a almorzar. Me mira y sonríe, yo la miro y sonríe toda mi alma. Aunque un día me llevo a escoger el sillón para su nueva casa... Una casa que yo no voy a conocer, para que se siente la roomie ordinaria esa.  Ese día fue el más difícil despues del primero.  Ojalá no hubiera pasado. 

Tienes que alejarte Vero, contacto cero, be unreacheble, Vero, vas a sufrír más, así es más difícil Vero, no digas en voz alta que la amas, no le digas que la extrañas, Vero. No le regales flores, ni dibujos, ni cuadros, ni plantas, Vero. Sal. De ahí , vero, sal de ahí. 

No puedo, intento convencerme a mi misma, pero a mi misma no puedo mentirme, no puedo decirle que no, no quiero, si ella quiere verme el  Viernes, por ejemplo, yo digo que si, ya tengo la semana dibujada, lo que pase hasta el viernes solo es sobrevivir, facil. Aunque esta vez no hemos quedado en vernos, le he dado sus plantas, me ha dado la lámpara, se ha llevado todo, ahora si no queda mada. Seguro así será como se mete la distancia entre nosotras, quién iba a pensarlo, cómo podría haberlo imaginado yo. 

Los días siguen pasando, van desapareciendo las primeras veces, el primer cumpleaños del hijo, el primer viernes, el primer cumpleaños de ella, el primer domingo, los primeros nachos con queso, el primer café, la primera vez que cambio las sábanas. Va desapareciendo todo, las navidades, los años nuevos, los carnavales, va desapareciendo el segundo nieto, el tercero, la casa y el árbol y la hamaca y el café que nunca serán, porque van desapareciendo antes de existir siquiera.

10 años, van desapareciendo. 


martes, diciembre 03, 2024

Vivir en cero

Dejó todo.

Hace años que no me resfriaba. Ni así ni de otra manera. 

Dejó su gato, dejó al perro, dejó al hijo, dejó el sueño, dejó el compromiso. Dejó el aniversario. 

Dejó el vacío. 

Dejó el hueco.

Toso y siento todo, mi espalda, mi pecho, la desesperanza. 

Dejó todo pero de una manera bonita, sin gritos, sin enojos, sin lugar a reclamos.

Dejó todo y me dejó sin herramientas, me dejó con todos los problemas, me dejó sin razones, ni para enjoarme ni para dejar de amarla. 

Casi no duermo en las noches, me despierta la tos, me mantiene despierta la angustia 

Igual que el. 

Resultaron siendo lo mismo. Uno peor que el otro en ciertos momentos, uno mejor que otro en otros momentos.

Esa vez me dio neunonia, pasé un mes intentando que mi cuerpo no se muera. 

Me habla todos los días, dice que siempre vamos a estar cerca, dice que siempre va a estar para mi, nos vemos cada vez que ella quiere, casi nunca cuando quiero yo.

Me dieron de alta un domingo por la tarde, con el sol radiante, ajeno el sol  a la oscuridad de mi alma. 

Ojalá me dejara verla los domingos, a veces si me deja , otras veces elige a una amiga. Ojalá me dejara verla cuando necesito respirar.

Me duele la cabeza, seguro  por el resfrío, no recuerdo bien los síntomas, hace mucho que no me resfriaba, ni así, ni de otra manera. 


Olor a gas

Me atraviesan los pensamientos más oscuros, los más temibles, los inimaginables.

El perro se mea en la sala a pesar de todos mis esfuerzos y de todas las palizas.

Su gato grita, nunca sé que quiere. 

Mi hijo llora desesperado, no consigue el aire mínimo para dejar de llorar. 

Mi papá se acerca por su propios medios al alivio que nos promete la muerte. 

Ha desaparecido mi vida, atrás no hay nada, adelante, solo bruma y hoy, hoy me atraviesan los pensamientos más oscuros, los más temibles, los inimaginables. 



lunes, diciembre 02, 2024

El último aliento de un perro

Ayer vi morir a un perro, era un cachorro que corría desaforado jugando con sus amigos perros adultos y de pronto lo pisó un taxi.

Me baje del auto, me paré cerca de el para ver si podía ayudarlo, pero no, unos segundos después, lloró y dio su último respiro, ahí, tan cerca de mi. 

Anoche vi como la vida se va, un segundo la emoción no te deja medir el peligro, al segundo siguiente lo único que te queda es un último respiro.

Volvi al auto y pensé en mis hijos, pensé en mi amor, en mis hermanos, en mis amigos.

La vida es apenas un destello. 



Siempre fue el mar

Mi vida se ha transformado en algo súper raro, no reconozco los días, mi casa,  Rayuela, todo es ajeno, hasta yo misma, mis formas de dejarme hacer cosas, veo la crueldad del egoísmo y no me muevo, estoy inmóvil en algo que verdaderamente no entiendo. 

Siento cosas que no había sentido nunca, me hago demasiadas preguntas que sé que no tienen respuesta.

Ella se fue, ella decidió todo sola, yo no sabia ni quisiera que ella estaba sacando sus cosas de nuestra casa. Habían señales, claro, cuando pasó todo recién pude verlas, que rabia la que tenia ella, cuánto resentimiento por un tiempo que ya no existe... 

Primero he juntado todas sus fotos en una carpeta, todas, se las he pasado todas y las he borrado de mi teléfono, he borrado las fotos de su papá, de sus hermanas, de sus hijos y de su nieto. Cada vez que las encuentro, me invade una tristeza que no puedo manejar, entonces, mejor dejo de mirar. 

Estoy aprendiendo a dormir en toda la cama, me gusta fumar sin molestar a nadie, a veces me duermo con las luces y la tele encendidas, a veces con todo apagado. He puesto plantas en todas partes. Me despierto temprano y me levanto inmediatamente para no extrañar sus besos

Me ha sorprendido mucho la sensación física de la angustia. Como cuando caes en un hueco profundo, pero todo pasa por dentro y de pronto entiendes que el alivio esta en el mar.

Siempre fue el mar, la salida. 


viernes, noviembre 15, 2024

El rayo

"Creo que todos tenemos un poco de esa hermosa locura que nos hace destruir algo para hacerlo más grande."

A ratos siento angustia, como cuando te enfrentas a lo irremediable. Intento buscar las razones y me doy cuenta que no existe ninguna. Y entonces entiendo que me da miedo el futuro que ya no está, lo tenía dibujado en un mapa que había construido con los años y de pronto ha desaparecido y se han borrado todas las líneas de mi mapa. No logro visualizar nada adelante y claro, si no miras adelante a donde más puedes mirar?

"Como si se pudiera elegir en el amor. Como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio…"

Ayer ha venido un amigo bien querido, El Lucian que hace tejidos, Lucian del silencio. Con su kusillo y su rueca en su mochila. 

Me ha contado que una vez, en una tormenta, él estaba durmiendo en su  cama, en su pueblo, y mientras adivinaba donde caian los rayos, ha caído uno ahicitos, primero vio la luz brillante y después, la energía lo ha atravesado, ha entrado por sus pies y ha salido por su cabeza, el dice que el rayo lo ha tocado y cuando me ha contado cómo ha sentido eso físicamente, he entendido esa sensación que no lograba explicar cuando hace poco más de un mes, se fue mi compañera, el golpe más grande para mí fue la destrucción de mi futuro inmediato, de mi futuro a largo plazo, de todo mi futuro, muy de golpe, igual que si un rayo hubiera pasado a través de mí. Solo podía ver el brillo de la luz en mis ojos y nada más.

"Enamorarse es como un acto sin cálculo, como tirarse de un edificio. Uno sabe que se va a matar, pero igual se tira, confiando en que en la caída se olvidará de la gravedad."

Digo enamorarse porque la construcción de ese futuro ha sido porque me he enamorado. Y a partir de ese momento todo ha cambiado, el día que me enamore, desapareció inmediatamente la imposibilidad qué tenía de mirar adelante, nunca pude dibujar un futuro, pero en poco tiempo, ella y yo construimos una vida hermosa y se dibujó ante mi el futuro más hermoso, entre árboles, cafés y hamacas. 

Por eso enamorarse, porque solo enamorada podía  construir con ella ese futuro tan lindo, tan a largo plazo, ha sido sólo porque me he enamorado. Y ahora sé que el amor, te parte de la misma manera que el desamor, es exactamente lo mismo. La diferencia es que en uno tienes esperanza y en el otro tienes la certeza más bien de lo opuesto. 


martes, octubre 29, 2024

Tiempo y silencio

Pensé que podía, pero no puedo.

No puedo estar cerca, no, no ahora al menos. 

Siempre quiero estar cerca, pero no puedo, me congelo, escucho como respiro, no quiero hacer nada mal, no quiero equivocarme en nada. Escucho mi sangre que pasa como un río y me atraviesa. No quiero llorar, pero igual lloro. Siento el rio caliente en mi cara, en mi cuello, un río de lava. No quiero que se vaya, no sé como despedirme, no sé si la abrazo, si le doy un beso, se da la vuelta, se va, y así, así mismo es cómo tiembla un alma, es verdaderamente escalofriante. 

Yo tampoco entiendo, pero no puedo. 

No hay manera... 

Esa vez no pude enojarme, no fui capaz de la rabia, por suerte, porque venía saliendo del proceso más lindo, a veces bailaba.  Ya no recuerdo la rabia. Por suerte. Tampoco como se baila. 

Qué difícil ha debido ser. Tanto miedo. Tanto silencio. Tanto amor. Tanta rabia. Qué  difícil tantas cosas en silencio. 

Mirar de lejos, desde afuera. De lejos. Desde afuera. Desde el primer dia. Sobre todo desde afuera. Era un muro enorme que terminó siendo indestructible. Terminó cayendo  encima de nosotras. No pude entrar ni pude frenaro ni pude salvarnos. 

No te perdona que seas mujer. 

Quizás me faltó silencio. 

Nuestras cosas, las cosas que hemos ido tantas veces felices a comprar.  Nuestra vida. Como lo que deja el huracán silencioso y frio.  Todo partido en dos. No necesito nada.  Se está partiendo mi vida en dos. No quiero mirar. Has probado cerrando los ojos? Los tengo cerrados. 

El último ahorro lo dividimos y no compramos nada. Pero no fue esa vez que empezamos a separar las cosas, fue esa vez, fue ese viaje, fue antes, fue en una graduación, no, fue en la otra, iba a ser en otra vacación. En una navidad. En nuestro aniversario. 

Solo nos quedaba juntas la noche y los besos todas las mañanas.

La confusión es agotadora. Es tuyo. Es mio. Es nuestro. Tu mesa. Mi sillón. Y el hijo menor? Y el gato? Y el perro? Y el nieto? Y el hijo mayor? Vamos a partirlos en dos? No entiendo. No logro visualizar nada. No entiendo. 

Lo que era nuestro. Lo que hicimos nuestro... No queda nada. 

El viento me envuelve y se mete dentro de mi, abro mis ojos, solo veo tierra y hojas. El viento en mi oídos. El viento en mis manos. El viento en mi alma. A ratos olvido que puedo respirar



viernes, octubre 18, 2024

Los árboles

Es raro, es mucho más que raro, todo es realmente frío y gris, no hay ningún punto intermedio.

Es irreal, absurdo, no es posible.

De pronto me invade una paz anormal, desconocida, mi cuerpo no la recibe tranquilo, se resiste, tiembla, el aire desaparece, no es real, no es normal, solo intenta prepararme para el siguiente abismo, ya sé cómo funciona, y mientras esa paz extraña me invade, solo pienso en el momento exacto en que se termina... rápido, violento, no hay forma de frenar, caes, caes, dejas de escuchar todas las voces, todas las bocinas, amigos, historias que hoy no quiero escuchar, no quiero escuchar nada ni a nadie, no quiero hablar, no quiero explicarles como se siente este abismo intermintente, desaforado, violento, para qué, para volver a esa paz absurda, sin motivo.

A donde voy?  Qué camino elijo? 

No me muevo ni un milímetro, no ando de una relación a otra, tengo una base, hemos construido una base, me equivoco, me esfuerzo la cago, hago magia, la vuelvo a cagar, pero construyo, construimos, armamos nuestras vidas, negociamos, discutimos, coincidimos, vivimos, vamos construyendo. Se enamoran nuestros hijos, empiezan sus vidas, traen niños para que nosotras los amemos, crecen, se van, vuelven. Viven, vivimos. Permanezco inmóvil, mirando lo que ya no será, inmóvil para no quebrarme. 

Nuestros hijos para siempre. 

Nuestros nietos para siempre

Nada desaparece pero esta todo detrás de algo, inalcanzable, borroso, como algo que se prepara para desaparecer, olvido regar las plantas, no se pueden morir ellas ahora, no puedo regalas. Inalcanzable, sobre todo mañana, sobre todo más adelante, cuando los años pasen y no podamos charlar con esos niños  y cuidarlos y asegurarnos de que nunca sufran, que nunca sufran nuestros niños. Tenemos que encargarnos de decirles a nuestros hijos que nuestros nietos no pueden sufrir, nunca, no de miedo, no de hambre ni de frio, no de inseguridad, tenemos que decirles a nuestros hijos, desde nuestro triunfo, desde nuestro compromiso, desde esto que hemos hecho tu  y yo.

Todo borroso, como lo que se prepara para desaparecer. No vamos a decir nada, no vamos  a tener charlas, no vamos  a poder evitarles  a nuestros nietos el sufrimiento de la vida. Porque no tenemos nietos más que uno, porque los que lleguen no nos van a conocer juntas, amandonos, construyendo una vida para ellos. Porque para esos que lleguen, nosotras no existimos como nosotras. 

Mis sentidos se apagan, se pausan, mis ojos no quieren ver cosas bellas, mis oídos no escuchan canciones ni historias ni cuentos ni promesas ni alientos ni suspiros ni nada, no escuchan nada, Todo lo que escucho, lo escucho dentro de mi, escucho el viento dentro de mi, siento el frío del viento y me hielo por dentro. Todo pasa dentro de mi. 

Por qué así? 

Como la muerte inoportuna que te encuentra cuando cruzas la puerta de tu casa para salir a vivir, como la muerte que te mete un tiro en el pecho y te deja morir ahí, entre esos árboles qué son del cielo, solo, debajo de esos árboles para los que ni tu ni tu muerte son relevantes, así, de golpe, sin aviso, sin tiempo, sin razones, solo porque si, porque las balas perdidas son así. Matan aunque sean un error, en un segundo desaparece todo, tu café de la mañana, tu esperar que salga la luna, los besos de todas las mañanas, la casa, la casa con jardines llenos de arboles y de flores. Desaparece la hamaca donde escribirás para siempre los cuentos más hermosos, y la silla debajo del árbol donde siempre habrá un café recién hecho. 

Desaparece todo y las nubes que pasan ni siquiera cambian su rumbo, el viento sigue soplando entre las hojas que caen encima de ti y entierran tu cuerpo o lo que queda de él. 

El olvido. 

Por qué así? 



* Los arboles - Claudia Peña -. Pequeños fragmentos de un cuento que le puso palabras a lo irreversible. 





sábado, octubre 12, 2024

La vida es empezar

Llegó un amigo de ella, un poco mio., pero un amigo de ella, traía un papel con un discurso del último libro de la Clau. 

Luego, empezó a decir cosas hermosas de ella y yo le respondí cosas más hermosas aún y mientras le hablaba, me escucha contar las cosas más bellas que ya no tendré cerca.

Y mientras el me escuchaba y luego aumentaba más cosas bellas, empecé a pensar en el momento de tener que  responder a los que no pueden atravesar una puerta con tarjeta, un ascensor con tarjeta, una puerta de vidrio blanca, una secretaria, un pasillo largo y una puerta  y vendrán  a preguntarme a mi que fue lo no pudimos resolver, qué fue lo que nos alejo tanto de ese amor precioso que unió nuestras vidas...

Es tremendo eso que me espera, no logro ni siquiera imaginar cómo proteger mi alma de esos momentos infernales.

Preferiría estar transformandome en cenizas. 


No hay cadenas en el amor

Escribí un tuit. He estado escribiendo varios. 

Ahora es así, se acerca el fin, I can feel it in my gut. 

Escribo lo que necesito que quede escrito, ahí, en un muro donde no conozco a casi nadie , un lugar super poblado de desconocidos. 

Tengo que dejar el mapa de los caminos que ya he recorrido, los aprendizajes o lo que recuerdo de ellos, no puede haber sido para nada. 

Le he pedido al chat gpt un análisis para estar segura que escribo lo que quiero decir. 

Señor chat GPT:

Dame un análisis de el siguiente párrafo:

Si alguien necesita, para respirar, para vivir, para seguir; escuchar las palabras más amorosas que existan, entonces le dices las palabras más amorosas que existan.

Mirar sin juicio es la manera más hermosa de mirar, sobre todo para uno mismo

#Nohaycadenasenelamor 

Chat Gpt: este párrafo habla sobre la importancia de la empatía, el amor incondicional y la aceptación. La primera parte sugiere que, cuando alguien está en un momento de necesidad emocional, lo más compasivo que podemos hacer es ofrecerles palabras llenas de amor. Esto implica un reconocimiento de la vulnerabilidad del otro y una disposición a dar sin reservas.

La segunda parte del párrafo menciona "mirar sin juicio" como una forma hermosa de ver, particularmente hacia uno mismo. Aquí se promueve la autoaceptación y el no juzgar nuestras propias fallas o debilidades. Este enfoque está ligado al amor incondicional, ya que no impone condiciones ni expectativas, sino que simplemente observa con comprensión y bondad.

El hashtag "#Nohaycadenasenelamor" refuerza el mensaje central: el amor verdadero no está condicionado ni limitado, es libre de ataduras y juicios.


Y bueno, definitivamente me cuesta decir cosas en tiempos de calma, pero absolutamente todo indica que voy a pasar aquí la mayor parte del día. 

Aquí no hay fantasmas, ni miradas juiciodas ni consejos no pedidos ni palabras que no quieres escuchar. 

Aquí estas vos y nadie más 


Aquí no estas tu, amor mio

(aunque siempre estas en todas mis palabras , en todas  mis fotos, en todas las líneas que mi mano dibuja)






domingo, octubre 06, 2024

La mancha

Tengo una manzana que tiene una parte blanda, como un charco, la muerdo cerca de la mancha para irme alejando de ella, para no acercarme ni por error. 

Todo el tiempo pienso en la mancha.

Tengo mi mano sucia con jugo dulce de manzana. Respiro. 

Si llegara a tocarla con mi boca, no podría comer manzanas nunca más.

Mi mano esta sucia. Pegajosa. 

Dejo mi dedo izquierdo a un milímetro de la parte blanda, así me aseguro.

Me limpio, por fin. Ahora la mezcla del olor del alcohol con el olor de la manzana. 

Pienso en la mancha todo lo que dura la manzana.

Rodeo la parte blanda.

Aislo la parte blanda. 

Ya estoy muy cerca, ya siento el olor del charco en mi manzana.

Tiro lo que queda sobre un terreno baldío, a ver si sale un árbol por lo menos. 

He pensado solamente en la mancha y no recuerdo el sabor de la manzana. 

miércoles, octubre 02, 2024

El fin de un mundo

 Un año y 10 meses, ahora todo lo que recuerdo, lo recuerdo así, intentando no sonreír, sosteniendo mi mirada con un micropor "color piel" para que dejen de preguntarme si me he caído o si alguien me ha pegado, quién me va a pegar pues  y cómo creen que me voy a caer, si yo mido cada paso que doy con máxima precisión. 

Todo lo que miro es diferente, dibujo cosas chiquitas pero no veo ningún detalle, solo dejo que mi mano dibuje porque en realidad dibuja mi cerebro, ni mi mano ni mi ojo. Igual que el tenis.

He aprendido a esquivar los sonidos , igualito que un ninja en problemas, empiezo a conocer los ángulos que protegen mi oído desprovisto de sus propias formas de defenderse.

Ahora sé como sostener mi mirada aunque mi ojo tiemble y lagrimee y pelee por cerrarse. 

He ido por todos los  caminos que he podido para alejar la angustia profunda de mirarme en el espejo y encontrar ese intento absurdo de sonrisa, hasta de mirada.  He tenido que aprender a sonreír de otras maneras, con lo que me queda.

He aprendido a desaparecer de los lugares iluminados. De la multitudes curiosas, he dejado de imaginar las historias de los libros que no puedo leer y de las obras con aplausos.

Más bien me quedan un montón de cosas. 

#paralisis

#elfindeunmundo

martes, septiembre 17, 2024

Fin de la pausa.

Tiemblan mis manos 
Siento hormigas viejas, me voy. Florece el miedo en tus labios, este día partió sin vos. 
Canta Luna y quema su voz 
Grita este tibio reencuentro. 
Tengo deshecha el alma, vidita y el cuerpo en un cajón 
Tengo una flor en las manos y el muerto en tu corazón. 


Nunca sé cuando viene, solo sé que viene, que cada vez tarda menos, que cada vez me saca de momentos más lindos, directo al centro, al infierno, si pausa ni tregua. 

Me da más miedo que nunca, porque ahora, esa que era la salida, no es la salida en realidad, podría ser el inicio de todo. De un bucle de miedo eterno. 

.... Quizás soy el alma de una persona que no pudo. Quizás soy la consciencia de un suicida victorioso. 

Hoy sus voces me atravesaron, estaba más o menos tranquila y de pronto sus voces empezaron a volverse movimientos en mi cuerpo, empecé a sentir el temblor del miedo en mis entrañas, bien profundo, en mi pecho, en mi garganta. 

Todavía tiembla mi alma. Todavía me cuesta hilar mi respiración. 

Pero por qué tanto miedo. 
Por qué así. 
Por qué conmigo. 

Por qué. 





viernes, septiembre 13, 2024

unquq sunqu

Todo es cualquier cosa. 

No entiendo. Es como si pensaran que para ser una persona normal, todo debe estar dentro de algo, pienso hasta la locura en este absurdo global de ponerte un nombre si pasa que no eres el gen perfecto. 

Cuál es el gen perfecto, me pregunto, una vez, 1000 veces, pasan minibuses, busco entre los pasajeros, me pregunto, será ese un gen perfecto, será ese otro? En el mercado en el café en el restaurante de los domingos, en todas partes. 

Qué es perfecto? 

Pienso pienso pienso no entiendo que es perfecto, cuantas veces al día puedes sentir miedo? 

Y si no eres... listo, tienes un nombre más por encima del tuyo, una etiqueta, una palabra inventada, una lista de consideraciones. Son tantos, son todos, ya no queda nadie del lado de la "normalidad" 

Cuál es el juego? 

Cómo es? 

No me pongas ningún nombre, no me tengas consideraciones especiales. 

Porque si el precio que yo tengo que pagar por encontrar la belleza donde miro, es este bucle de emociones aterrador, entonces esta todo equilibrado. 

Y eso no necesita tener un nombre 




jueves, septiembre 12, 2024

Mira mamá...

Quiero decirte cosas sobre el suicidio, quiero contarte la otra mitad, quiero decirte, que para algunos, la vida es demasiado difícil  muchísimas veces, de manera circular, como un hechizo, como una maldición, como algo que nunca acaba, algo que siempre vuelve a pasar. 

Te pasas los días intentando, aferrándote a pausas hermosas, pausas cada vez más cortas,  pausas cada vez más hermosas. Son pausas, lo mismo que un oasis, lo mismo que un analgésico, por momentos habitas la paz, intentas pensar que te salvaste, festejas la vida de todas las formas, pero de pronto se acaba, no es un camino, no es un proceso, es un golpe, la pausa se acaba y tu cuerpo vuelve a sentir con furia todas las emociones, se abren los abismos a cada paso, el aire es espeso y frío.

De que sirve hablar realmente?
De nada.
Vas a un siquiatra, te medica, vas a terapia te alivias momentáneamente, escitalopram, dejas de sentir, vives de una forma en la que nada tiene sentido. Te acercas a la locura.
Cuál es la idea? Resistir la furia de la vida para llegar a donde? A la pausa cada vez más corta. Al cansancio de los que te acompañan. A las palabras que rompen lo poco que queda de ti. 

Mira mamá, sin pastillas. 

Es un viaje sin retorno. Un día te das cuenta, un día finalmente puedes nombrar esas miles de cosas que sientes con todo tu cuerpo. Un día sabes que has nacido enfermo del alma, con conexiones irracionales, todas las emociones en tu cuerpo. Maldita sea.
La tristeza te atraviesa la garganta y ninguna tos te salva de esa asfixia.
La vergüenza parte tu cabeza en dos, la luz es insoportable, los ruidosestallidos las voces las bocinas la vida.
El miedo, el miedo es despiadado, primero sientes el frío en tu cabeza, tu cuerpo tiembla por dentro como si fuera tu sangre la que tiembla, tiembla hasta que llega la náusea, tan violenta qué no te das cuenta, un dolor mudo se apodera del centro exacto de tu cuerpo, dejas de mirar con claridad, las voces se alejan, las bocinas, los platos rotos. Pareciera que por fin todo se acaba, pero no, todo vuelve a empezar. 

Mejor dormir. 

Y alguien que ve las redes te llama mientras intentas dormir, todo el día si pudieras... no te esta ayudando, no va a cambiar nada, solo te obliga a disimular para hacer corta la charla, nada cambia. - Tu vida vale, gracias por quedarte, gracias por resistir, no tienes porque poder con todo y un montón de frases que no suenan a nada, que no se parecen a nada, no son nada. Eso tan doloroso es inmune a las palabras. 

De pronto una pausa. 
Cortita. Efímera. 
Un pausa difusa. 
Un ratito un respiro aunque sea unito

Es circular
Un bucle

Te busca una amiga, sales, sonríes, te ríes, bailas, buscas todas las formas de sobrevivir ese momento de vida, pero después vuelves, después, cuando todos se van, cuando los alejas... Otra vez el silencio, no hay nadie, y entonces caes, porque lo único que puedes hacer es caer y mantenerte viva mientras caes para que nadie piense que te has muerto porque no te han llamado por teléfono o porque no han ido a buscarte. 

Yo no sé si se puede prevenir, no sé quien paga el precio al final. 

Alivio

Solo buscas alivio y eso que en el misterio que es la muerte, no puedes saber si realmente vas a encontrar alivio o si vas a vivir en un bucle infinito de desesperación. 

Es aterrador. 

Es permanente. 

Es un círculo que te atrapa como te atrapa un huracán. 

Morirte es la única salida posible, en un cuerpo muerto no existe el dolor. 
En un cuerpo inerte ya no existe el dolor ni el miedo ni la desesperación. 

No es culpa de nadie, no existe una llamada que pueda salvarte de eso.

Has nacido con el alma enferma y  nada más. 







viernes, septiembre 06, 2024

If I close my eyes for ever

(Porque vivir es jugar) 

Yo ya no quiero seguir jugando

Yo nunca he querido jugar, no me gustan los juegos, no me gusta ser parte de equipos. No me gusta ganar y odio perder.

Tan simple.

Quiero estar afuera, lejos, quiero mirar mientras quiera mirar, si dejo de querer, quiero dejar de mirar, quiero irme. No quiero dar explicaciones ni razones...

I just want to close my eyes

Dicen que la felicidad esta ahí, justo después del miedo

Es cómo si no pasara nada, pero en realidad esta pasando todo. Están pasando cosas que ni alcanzo a imaginar. Historias enrevesadas, amores hermosos que de pronto suenan perversos. 

Puedes amar para siempre a una sola persona? 

Exclusivamente? 

Podrías jurar, en un altar, amor eterno? 

Yo no sé si alguien puede realmente, yo no. Si lo mas bonito del amor es descubrirlo, con otra cara, con otro olor, otra voz, todo otro. Y sin embargo, ese amor que has elegido, ese que es un compromiso, toma fuerza, se enraíza. Por encima de todo, después de todo lo otro, ese amor esta ahí, ese que ha decidido acompañarte, ese mismo que tu has decidido acompañar.  Ese al que siempre vuelves. Esta ahí. 

Las caricias, los besos, los almuerzos, los abrazos nocturnos, la vida, eso sí son de uno solo, de ese amor que has elegido para construir precisamente eso. 

 Pero es tan bonito amar todo lo que llega, y si algo de ese todo se queda, es tan lindo amar eso que se queda también y si no se queda, no pasa nada, ya he amado. 

Cómo los bombos en el momento preciso de la canción, sus manos golpeando el cuero, su voz que entra y detiene todo, termina con todo. Es amor, limpio, inmenso, inevitable, es un amor que es parte de quien soy yo, es un amor que no va a desaparecer con caprichos ni con miedo. 

O cómo el salto de gracia, ese que parece el último salto y que llega lleno de sonrisas y de ideas y de energía fulminante, transparente, espontánea. Cómo no amar eso con locura, con la locura que amas los relámpagos y los volcanes en erupcion, con la locura  que amas a ese que para llegar a la vida ha tenido que atravesarte. Como no amar su mirada maravillada ante cualquier cosa. 

Sí apenas vivimos unos cuantos años, cuantos amores podrías dejar de mirar para que entienda tu amor quien no lo entiende? Y por que?

Cómo? 

... en secreto? 

Y cómo disimulas entonces?  Cómo entierras la emoción de tu mirada cuando se choca con la mirada de esos que amas? 

Es posible, pero es cruel y es deshonesto y el amor para mi, no es nada de eso. 

Yo quiero amar con la libertad. 



Respirar

Algunos días no quiero amarrarme mis zapatos, sé que se van a salir y sé todas las posibles consecuencias, pero igual no quiero. Miro el desorden desde arriba y me gusta. 

Los tatuajes, quería dispersar el dolor que me daba estar viva. Ya no tengo donde más tatuarme. 

A veces me pasa, mi papá dice que son crisis que pasan, dice que nací con eso, crisis a veces profundas, pero pasan. Y si no, pues no, pero hasta ahora siempre pasan. 

Una crisis.

Puedo sentir todo en mi cuerpo. Un montón de emociones se vuelven físicas, siento miedo y me atraviesa el frío, desde mi cabeza hasta el centro de mi cuerpo, siento el viento del frío por dentro (mis manos siguen calientes), escucho por dentro el sonido del frío. Mis manos mojadas con el liquido del miedo. 

No quiero sacarme mis zapatos, necesito que estén, así desamarrados, así quiero que estén, quiero que me cubran, no quiero sentir el piso en mis pies. 

Cierro mis ojos, los cierro con fuerza para que la luz deje de ser roja, para que la luz deje de ser blanca, cierro mis ojos con fuerza para que la luz sea negra, pero se enciende el ruido eléctrico en el lado derecho de mi cabeza, si, por la parálisis que aunque no se vea, está y toma partes de mi. El ruido eléctrico y todo lo demás negro, resisto, respiro, 4,4,4, respiro 3, 4, 5. Resisto. El frío. Mi cuerpo tiembla por dentro, si quieres sentí, pon tus manos en mi cabeza mientras cierro mis ojos con fuerza para que la luz sea negra y no roja ni blanca. Vas a sentir en tus manos el miedo que yo siento. 

Necesito cubrir mi cuerpo, una faja, una chompa, una chaqueta, una chuspa, una mesa, mis audífonos, lo que sea, que me cubra de todo lo que pasa, que no me toque nada por favor, que nada me toque. 

Cierro mis ojos. 

Resisto

Respiro: 4,4,4. 

Inhalo. Cuatro.

Mantengo. Cuatro. Me dicen, me dicen miles de cosas en esos 4. No respires, concentrate, sentí, sentí el dolor en tu cuerpo, no respires, terminá con esto .Quedate aquí, no exhales, morite aquí, es tu oportunidad, no dejes que el aire salga, resistí Vero, resistí. 

Exhalo. Cuatro. No resisto. Exhalo. La dejo salir, dejo salir de mi eso que tanto miedo me da, la vida. 

Siento el dolor de estar viva. 

Abro mis ojos. 

Ha pasado apenas un minuto. 

El día ni siquiera ha empezado y yo ya he ido y  he vuelto de la oscuridad ruidosa de esta muerte que no me deja estar viva. 

Todo en minuto. 

Imaginate el día. 





miércoles, agosto 14, 2024

Slow motion

Todas las veces que puedo, salgo y fumo todo lo que puedo.

Ahora que salí vi mis manos llenas de masa, acabo de hacer pan y mi urgencia de cigarro era tan grande que no me lave las manos. 

Igual que se día del secuestro, solo que ese día no fue una decisión, me fui con la manos sucias porque no me dio tiempo. 

Será que algún día lo dejo ir? Será que llega el día en que mis manos sucias con masa no me lleven directo a ese auto con esos tipos? 

Han pasado 5 años de ese secuestro.

Voy lento. 

martes, agosto 13, 2024

El hombre y la ira

No he sentido miedo ni un minuto, la adrenalina me aleja del miedo. Tenía que defenderla, defenderlos de ese demente, tenía la excusa perfecta para forzarme al abismo de mis emociones. 

Volví a escuchar mi sangre, volví a escuchar los latidos salvajes de mi corazón, sentí el fuego. 

Pero no sentí miedo. 

Un rato de esos pensé que iba a vomitar, pero era por el fuego, era por los latidos y por la furia de ese río de sangre que pasaba desesperado por todo mi cuerpo. 

Es emocionante pero físicamente insoportable. 

Debe ser la ayahuasca. 

No sentí miedo en ningún momento. 

Tampoco me da miedo lo que le va pasando a mi cuerpo después de despertar todas las alarmas. 

Es una maquina despiadada y yo se eso de memoria. 

  


lunes, agosto 12, 2024

Hemos nacido muertos.

He intentado como loca detener la angustia que me da estar viva, nunca, ni cuando más cerca he estado, me he aferrado a la vida, todas las veces que he vuelto a abrir los ojos, me he sentido derrotada. 

En una clínica. 
En mi auto. 
En un parque.
En un centro para personas tristes.

Cómo puede ser tan difícil estar viva. 

¿No piensas en tus hijos? 
Claro que pienso. 
¿No piensas en tus papás? En lo que van a sentir? En tus hermanos? 
Claro que pienso. 
Pero a veces también se me ocurre pensar en mi. 

No pienso en mi futuro. El futuro de un alma triste, no es la vida. 
No pienso en la casa de mis sueños, en mis sueños no existe ninguna casa. 
No pienso en nada en realidad, solo busco desesperada la puerta de salida. 

........................................................................

Pero ahora  sé que no soy la única. Desde ese día, sé que somos el y yo. 

Un día el y yo nos encontramos, no recuerdo bien su cara, no sé si tenía el pelo largo o no, recuerdo más su mirada, la recuerdo por esquiva.

Sus manos. 
Sé sus manos de memoria, como si sus manos fueran el mapa hacia el silencio. 
Su voz. 
Sé cómo suena su tristeza. Sus miedos y su rarisima esperanza. 
He memorizado su risa y  he sentido en mi cuerpo su llanto. 

Hemos nacido muertos, me dice y entonces entiendo todo. 







Shut down

Esta vez no me di cuenta de nada, abrí mi cuaderno y no fui capaz de dibujar nada, ni una línea, ni un ojo, ni una mano, ni una ciudad, ni nada.

Y como si estas cosas se olvidaran, no he sido capaz de pintar nada, ni una luz, ni una sombra, ni un intento, nada. 

Mi alma corre al lugar secreto de las palabras, uno, dos, tres segundos, 15 minutos, 4 horas  y nada. 
Ni una palabra.
Ni un silencio. 
Nada. 

Se me ha apagado todo.

Todo menos la luz brillante.
Todo menos el ruido. 
Todo menos la nada. 

Será que así se siente abandonar la vida? 



martes, agosto 06, 2024

Claro que sé que la raíz eres tu, mamá

No dejo de buscar, ni un minuto, la raíz de toda esta angustia. 

Es un viaje inmediato a esos días en los que me costaba tanto mantenerme viva, me levanto, vuelvo al presente, no alcanzo a terminar un respiro y ya estoy otra vez en la furia de esta caída. 

Busco la razón cuando me despierto en medio de la noche, atrevesada por ese golpe de tristeza y miedo. 

La busco cuando lo único que ven mis ojos es la escena inexistente del mercado a las 6 de la tarde, cuando el último rayo de sol ilumina un pedazo de carne con moscas. 

La busco cuando pienso en  ti, Camilo, y siento como se abren los suelos y el centro de la tierra me lleva a una caída sin fin. 

Podría haberte salvado, Camilo?  

La busco cuando pienso en ti mamá, cuando mis ojos te buscan desesperada en un mercado al que jamás he ido contigo, la busco cuando me pregunto, mamá, que me hizo falta. 

Será que existe algo que pueda hacer yo? (aprovechando que aun estas viva) 

La busco cuando llega la tarde y el sol ocupa todos los espacios de mi vida, cuando el brillo de su luz me encandila y cuando el viento se suma a enceguercerme más todavía con toda la tierra que trae a mis ojos. 

Más bien encontré estos lentes amarillos 

La busco siempre, busco la raíz de esta angustia todos los minutos que tiene el día. 

Pero no, nunca la encuentro. 

Encuentro en cambio, el canto de las ballenas. 

Encuentro el sonido tranquilizante  de una llamada de teléfono, que por suerte nadie contesta. 

Encuentro pájaros cuando miro hacia arriba y me uno al vuelo de ellos.

Me voy con ellos, pero siempre vuelvo. Siempre vuelvo, me voy con ellos y siempre vuelvo 

Encuentro formas de esquivar la angustia, pero nunca encuentro la raíz de todo. 

He ido a los lugares más profundos y más oscuros de mi ser y no he podido encontrarla.

Quizás la encuentre cuando me encuentres tu en ese mercado oscuro a las 6 de la tarde, ese mercado al que nunca hemos ido. 





lunes, julio 01, 2024

La rabia que no era mía.

He dejado de sentir rabia, un poco de golpe, según yo, pero en realidad ha sido un camino.

Un día (que era de dia) supe que yo era también todas ellas y todos ellos, lo supe con un frasco de repelente y uno de crema, no lo olvido nunca.

Después otro día (también de día), supe qué cosas eran de ellos y qué cosas eran mías, las mías aprendo a controlarlas cada dia, las de ellos, las he tenido que alejar de mi.

Pero saber que la rabia no era mia, no era suficiente, yo seguía cayendo como una boba en todas las situaciones difíciles dándole lugar a esa rabia que no era mía, inmediatamente después, el abismo de la angustia. 

Otro día (pasadito el medio de día), algo rompió de golpe mi rutina (alguien que no debía romperla, o capaz si), quise tomarlo con calma, intenté con todas mis fuerzas, con toda mi cabeza y con todo mi cuerpo, pero de pronto caí en un agujero de angustia, oscuro y frio, sentí la caída con todo mi cuerpo, con todas mis sensaciones, con absolutamente todo lo que soy. Dejé de escuchar todas las voces, los autos, las licuadoras y las tazas qué se golpean entre sí cada vez que la maquina de cafe se llena de agua. 

Sentí la caída. 

Me estaba hundiendo en la angustia que me generaba esa rabia que yo no quería sentir, pero que sentía. 

Hasta que un día que era de noche, lo dijo ella: esa rabia no es tuya, no caigas con ella, imaginate la mano de tu madre ofreciéndote un paseo por el bosque más oscuro.

Entonces entendí todo. 

De vez en cuando, todavía caigo en abismos, pero soy perfectamente capaz de recuperar mi alma todas las veces. 

Lo supe y todo cambió. 

La cosa siempre es darse cuenta. 



 

viernes, junio 28, 2024

Has probado cerrando los ojos?

El día que nos conocimos

Los  primeros nueve días se apagaron todas mi urgencias, la foto, los dibujos, las letras, las palabras, sentí que estaba a punto de perderlo todo, todo lo que soy, el caos que soy, que he sido siempre. 

Día 10

Después llegaron 3 días de descanso, qué descanso habrá sido ese, mis manos, las palabras, mis ojos, todo alerta, todo haciendo algo. Todo el tiempo, algo de mi, haciendo algo. 

miércoles, junio 19, 2024

Mi única fuerza es resistir

Lo que me jode desde el primer día es el engaño, dice que me miente porque le da miedo que me enoje, pero en realidad sólo llego a enojarme cuando me doy cuenta que quiere engañarme, porque sólo en medio de ese enojo ella realmente me dice lo que quería decirme desde el principio. 

Podríamos hacer el camino más corto

Para mi todo sería más fácil de frente, sin secretos ni letras chicas, pero en 10 años, aún no lo consigo.

Por qué me tiene miedo?

Básicamente porque cuando ella piensa en cómo voy a reaccionar, decide pensarme furiosa, decide pensar lo peor de mi. Estoy segura que hasta imagina gestos que jamás he tenido y despues, eso que ella imagina se hace recuerdo de algo que no ha pasado

O... 

Quizas porque ella reaccionaría enojada, quizás ella decide ver en mi la reacción que tendría ella. 

Le he explicado, así igualito, le he mostrado cómo ella decide pensar lo peor de mi, se ha dado cuenta, me ha dicho que va a trabajar en cambiar eso, pero 10 años despues, todavía no pasa. 

Por qué no me voy?  Porque la amo y porque decido tener esperanza, pero...  No esperan eso también las mujeres que viven violencia? No esperan que un día el hombre que las golpea decida cambiar?. A punta de esperanza, eso sí, porque ellos no cambian, la violencia solo escala y después, esas mismas qué esperaron, terminan asfixiadas o quemadas o como sea, terminan muertas. 

Pero ella no me va a matar ni me va pegar nunca, solo va a decidir pensar siempre lo peor de mi, excluyendome de casi todos sus planes. 

Puedo aguantar? De poder puedo, vengo de una madre que vivió culpandome por existir toda mi vida, mis hermanos cerca, yo siempre lejos, mis hermanos jugando, yo lavando mis calcetines manchados con el ladrillo de las canchas de tenis, mis hermanos comiendo mucho porque son hombres, yo comiendo poco porque estoy gorda. 

y aquí sigo

He sido creada para resistir. Así que si ves alguna fuerza o ejemplo de superación en mí, no te  equivoques, mi única fuerza es aguantar




martes, junio 18, 2024

CaRaFa

Hoy pensé en ti. 

Viniste a mi mientras subía al aeropuerto, como si hubieras estado ahí, cerca de mi, como están nuestras ansestras, siempre cerca. 

Ella manejaba y no hizo lo que le dije, no se fue al carril que le dije y sentí rabia, pero antes de darle espacio a esa rabia, pensé en mi mamá ofreciéndome su mano para llevarme a un bosque oscuro, vi su mano (la sé de memoria), sentí miedo pero no caí en ningún abismo.  

La rabia siempre es un abismo

Me saqué de ahí yo misma, pero con tus palabras, gracias a tus palabras. 

Cambié mis pensamientos y pude sostener mi alma, pude recuperarla y traerla conmigo, pude explicarle y la rabia desapareció. 

Gracias a ti. 

Pero el viaje apenas empezaba. Venía lo difícil, ver a mi mamá. 

El vértice

El dibujo del vértice, el campo de protección en mis manos. Porque para que las cosas existan, es preciso nombrarlas, hacer que existan, imaginarlas, dibujarlas, darles la posibilidad de existir. 

La vi. 

Estaba justo detrás de mi, me di la vuelta y la salude con mi mano y me ignoró, pero yo soy la más insistente, mi mirada presionó hasta qué logre el saludo de vuelta, un saludo rabioso, eso si, pero yo estaba protegida. 

El vértice dibujado en mis dos manos, el vértice tatuado en mis dos manos, un campo magnético protegiendome, alejando todo lo malo, sentí lo que no había  logrado sentir nunca, estaba protegida y no dependía de nadie, solo de mi. 

Todo estaba en mis manos. 

Todo está en mis manos.  

Gracias a ti. 






martes, junio 04, 2024

Tampoco tus amigas

Era viernes pero además era 5 de abril, ese día Kurt cumplía 25 años muerto. Ese viermes en la mañana me llamo una señora, me dijo que era amiga de mi papá y que necesitaba verme, dijo que necesitaba venderme algo que me gustaba porque tenía que pagar el hospital de su hijo, le dije que no muchas veces, uno porque no sé que es "algo" y dos porque no hago tratos con gente que no conozco. Colgué y olvide el asunto. 

Eran las 4, solo habían venido 2 clientes en toda la tarde, entonces decidí hacer pan, tenía masa en mis dos manos, en mis uñas, en mi mandil, hasta en mi pelo, porque así cocino pues, me ensucio. 

"Hola mamita" 

No sabía quien era ni que quería, pero fue amable, entonces me limpie un poco y salí a saludarla, me dio un abrazo y una bolsa negra, me dijo, esto es para ti. Yo todavía no entendía de que se trataba todo, entraron dos tipos, armados y con placas y me dijeron que eran policías de la FELCN, y que yo estaba detenida por tráfico de drogas (pensé en el porro que tenía en mi cartera, pero era un porro, no era tráfico) . La señora salió corriendo y se fue, ellos me enmanillaron y me metieron a una vagoneta negra con vidrios negros, si, a una vagoneta de secuestradores. 

Fuimos a un montón de lugares, pero yo no conocía casi ninguno, sabian todo de mi, sabían donde estaba mi hijo en ese entonces de 14 años. Sabían quien era mj pareja, quien era mi papá, sabían que el café lo tenía hace algunos años. Casi no recuerdo la charla en ese auto, a pesar de las horas que pase ahi, pero no he olvidado ni un solo minuto con ellos. 

Por qué vendes droga? Preguntó, acaso tu pareja no tiene plata? Si trabaja en el gobierno, acaso tu cafe no te alcanza? Acaso tu papá no tiene plata? Pero yo no era traficante de nada, nunca en mi vida había vendido un gramo de nada que se mida en gramos. No vendo nada más que café y comida respondí. 

La primera cachetada. 

Por qué estas con una mujer? Seguro no conoces a un buen hombre, a uno que te haga sentir... Pero mira, yo soy bien conocido por hacer sentir todo a las mujeres, no te resistas, va a ser peor, mostrame tus tatuajes mejor, todos, porque si no igualito voy a descubrir y te va a ir peor. 

La segunda cachetada. 

Fueron 3, pero la tercera me la dieron por hacer despute por una coca cola qué no estaba fría y yo jodiendo como si no hubiera estado secuestrada por dos delincuentes. 

Han pasado 5 años. Tengo 5 mil dólares menos, no soy capaz de salir de rayuela ni de decir con palabras lo que esos hombres hicieron ese día. 

La policía, 6 meses despues, cerró el caso por falta de pruebas y yo desde ese día sé que la policía no te cuida, tampoco tus amigas. 




sábado, mayo 25, 2024

Cuando no tenía cuerpo.

Puedo sentir todo cuando camino, siento mis pies en el asfalto o en las piedras como si no tuviera zapatos, pero yo siempre tengo zapatos porque me da mucho miedo la mugre.

Otros días puedo sentir otras partes, como si las partes de mi cuerpo decidieran manifestarse solas, sin consulta. A veces despierto y siento mis brazos, mis manos, mis codos, mis dedos, puedo sentir todo eso todo el tiempo.

Digamos, enciendo un cigarro y siento en orden, mi hombro, mi codo, mi mano, mis dedos, una vez, otra vez, miles de veces. Una cajetilla enterita. 

Los días más difíciles son cuando siento mi ojo y mi oído derecho. Mi ojo tiembla, no quiere mirar, se hace al que no ve nada, se cierra a la fuerza y yo tengo que estar abriendolo a la fuerza también. Entonces me pongo un parche para que no se quiera cerrar y así paso el día, ciega de un ojo y explicándole al mundo que no me he caído y que nadie me ha golpeado. Mi oído  es más huevada porque ese no elige cuando, ese es así todo el día, sin ningún filtro para lo que suena afuera, mi oído no discrimina, directo colapsa. Es como cuando te toca estar al lado de un parlante en un concierto, una huevada pues, sobre todo si el ruido llega de sorpresa. Imaginate la licuadora o los platos que chocan unos con otros. O la bocinas del camión del gas. Todo suena tanto y va tan tan profundo en mi. Tan profundo que a veces solo recuerdo el día por el bocinazo del camión del gas o del camión que lleva plata, mucha plata. 

Lo que más recuerdo de mi niñez en este tiempo, es que vivía sin sentir nada, como si no tuviera cuerpo, Nunca me dolía nada, nunca tenía hambre ni sed ni sueño ni flojera ni calor ni frio, solo vivía, tenía toda mi energia intacta para mirar las cosas que hoy ya casi no miro. 

jueves, mayo 23, 2024

Desde ella

Realmente he dejado de pensar en la muerte como salida  hace muchos años. Creo que desde que la conozco, pero no así tan románticamente, si no más bien como algo enorme, un manto, algo que cubre todo. Mi vida ha dejado de ser difícil desde ella. Yo no sabia eso de navegar en aguas tranquilas. No sabía que tanta ternura era posible. 

Porque para que siga este amor he tenido que aprender un montón de cosas hermosas, he tenido que poder hacer las cosas de manera consciente. Darme cuenta, esa es la cosa, darse cuenta.  Ahora sé escucharla, la miro, intento adivinar lo que siente cuando me habla,  pienso en lo que está mirando mientras me cuenta... Igual con mis hijos, los miro cuando me hablan, intento saber, intento entender qué necesitan escuchar de mi. Intento decirles. He aprendido la ternura de ella. 

Desde ella. Desde esa vez.  

Ahora sé  frenar en el momento exacto, en fracciones de segundo puedo decidir qué decir. En esas fracciones de segundo yo puedo viajar en el tiempo, mirar de cerca las consecuencias de mis palabras y puedo volver y decir algo de la forma más cuidada y considerada. Porque jamás quiero herirla. 

Desde ese día que escribí "ven" y ella apareció detrás de mi. 

No pienso más en la muerte como en mi única salida, más bien intento ponerla al final de todo, como debe ser, ahora me gusta más estar viva, me gustan los resultados de los hijos que he criado, me gusta ver el reflejo del trabajo que le he puesto a la Rayuela, me emociona que siempre que llego a algún lugar, uno de mis perros me espera, salta, se emociona, me gusta besar y abrazar a mis perros. Me gusta encontrar a mi gato mirándome de lejos y a mi mariposa esperando que deje mi pierna quieta para descansar un rato. 

Desde esa noche que me dijo, yo te acompaño. 

Ya no me dan miedo los tramites, ya se cómo entrar a los lugares, siempre la imagino conmigo, eso sí, y entro no más, como una persona normal, preguntando, donde pago? Donde recojo? Tampoco me dan miedo los peluqueros ni los resultados, voy no más, me corto igualito que Kurt, aunque nadie lo ha notado aún, por suerte, pero no me da miedo, a veces un poco de preocupación, pero porque a mi todo me preocupa, aunque nada tenga nada que ver conmigo. 

Desde ese día: Toma, te regalo mi libro. 

Su libro, que mamá no nos vea, así se llama, que mamá no nos vea, sabía ella que íbamos a amarnos con la locura de los adolescentes? Sabía que teníamos que decirles a nuestras mamás? Que mamá no nos vea.  Su mamá no alcanzo a vernos, se fue antes por culpa de una embolia. Más bien no sabía nada de nosotras, porque entonces podríamos haber sido responsables de la embolia.  Mi mamá supo rapidito, busque muchas formas de explicarle que estaba enamorada de una mujer, pero esa era una apuesta perdida. Ella se iba a enojar y yo le estaba da dobla mejor de las razones. 

Dicienbre 2014. Me puedo quedar contigo? 

Si, quedate por favor. Así fue, se quedó conmigo para siempre. 10 años. 10 años que para mi, son para siempre. 











sábado, mayo 18, 2024

Por eso el silencio

Me da miedo el silencio, porque el silencio nunca es silencio, más bien desata el ruido, desata la voz del que me dice que siempre va a ser todo difícil. Que siempre voy a escuchar todo. Que mi cuerpo va a sentir todo así para siempre. 

Pero tengo hijos... 

Por eso sigo así, atrapada en un cuerpo casi muerto, un cuerpo que apenas se levanta se quiebra y estalla como un ventanal ante el golpe furioso de un adoquin. El ruido es aterrador. El ruido de cada pedazo de vidrio golpeando el suelo, cortando el aire por donde pasa.

Son un ancla los hijos. 

La cura no puede ser el silencio, tiene que existir otra manera, no puede ser que para seguir viva tenga que morirme tantas veces. 

Sus voces de niños son mi salvación. 

Pienso en el silencio. Lo nombro. De pronto está aquí, me envuelve como una medusa enojada, pasa sus tentáculos por mi garganta, apenas respiro, siento el fuego en mi pecho. Mi cuerpo late, como si todo fuera solamente mi corazón, latiendo acelerado, desesperado, miedoso, late mi cerebro. 

Escucho los latidos. Pum pum, pum pum. Sus corazones latiendo por primera vez en ese fondo oscuro. 

Pienso en mi madre, recuerdo el tono de su voz, siempre enojada o triste o las dos cosas. Escucho cómo mi sangre, pasa furiosa por mis venas, con la furia de mi madre, un río descontrolado empujando para pasar. Sacando todo de su camino. 

Más bien los dos fueron cesárea. Ninguno me partió por la mitad ni me empujó por dentro. 

Siempre estoy pensando en ella, cada vez que el silencio aparece, yo pienso en ella, ya no me pregunto por qué. Será que la vuelvo a ver? Cómo será si la veo? No será que está mejor así lejos? Acordate cómo es cuando está cerca, acordate del abismo en su mirada. Me acuerdo. Me hundo en el abismo. 

Por suerte mis hijos aman que los mire, no se preguntan cosas. Saben. 

Por eso no me gusta el silencio, porque el silencio no existe realmente, cuando se apaga el ruido de afuera, se enciende el otro ruido, el que solo escucho yo. 








miércoles, mayo 15, 2024

Volver

Estoy en alguno de esos tantos inicios. Vuelvo a recordar con mucha claridad lugares a los que nunca he ido, veo la luz y sé el momento exacto. El olor de la leña, el sonido del maíz cuando se muele, el olor del maíz cuando se tuesta. El sabor del maiz en la sopa, hace calor, la sopa es sólo parte de las cosas que pasaban porque tenían que pasar. 

La luz del medio día

De pronto el patio con tierra porque la higuera no deja que pase el sol, pero más allá hay pasto que muy pronto es rio. El río que baja de derecha a izquierda, el río transparente lleno de piedras redondas y verdes. La rama más larga, la que llega hasta el río, tiene un plástico rojo amarrado o capaz una banderita de algún carnaval. El sol está naranja y le da con todo al plástico rojo, el rojo más rojo que existe,el rojo más rojo que nunca en su vida. 

La luz del atardecer.  

Siento el olor de la lluvia en las hojas de todos los arbustos que me rodean. Escucho cómo hablan los pajaritos, las zigarras, las moscas, los renacuajos.  El olor de ese poco de tierra, ahora mojada, escucho el golpecito que hacen las gotas en las aguas del río. Siento el olor del carbón apagado con la lluvia, el sonido del viento. Las calaminas. El olor de la leña nueva allá adentro. El sonido del frío. El olor de la noche. 

La noche

Pero yo nunca he estado ahí. 

Esa higuera no es mía y ese río no lo he escuchado nunca, ese plástico tan rojo solo existe en mi memoria. 

Recuerdo un montón de cosas que jamás he vivido. 


martes, mayo 14, 2024

Constelación

Esta vez voy sin miedo, ya sé cómo es, ya sé todo lo que pasa, voy con esperanza, voy acompañada. 

Un pajarito me habla, no entiendo que me dice, pero insiste, se para en el techo justo encima de mi, que será lo que me dice... 

Eso me jode, no poder silbar, no sé cómo más una se comunica con los pajaritos, mi abuelo sabía y me enseñó, vos les silbas y ellos responden. A mi me miran de frente, se paran frente a mi, giran su cabeza y me silbam, sin miedo, más bien con curiosidad.

A veces me recuerdo soñando con una casa gigante, en un auto de esos que obligan a la gente a mirar, intento recordar porqué ese era mi sueño, pero no recuerdo nada, cuando voy tan atrás en el tiempo, apenas recuerdo la sensación general de no entender nada y la dicha absoluta qué sentí cuando aprendí a silbar.

Hoy no puedo. 

Recuerdo la muerte, mi chompa guinda con azul, tan horrible, grande y fea y yo no me la sacaba nunca, solo para el entierro. Porque ese día me pidieron que me ponga un traje lila horrendo, triste, casi elegante, para qué, para pararme al borde del hueco ese donde metieron a mi abuela, recuerdo el vertigo de ese hueco, el vértigo que quiso quedarse conmigo para siempre. Y el silbido de los pajaritos. Eso recuerdo. 

El vértigo de la muerte. 

De las cosas que se lleva el tiempo, de lo que no vuelve, ni por un segundo, nada, su mano, sus dulces azucarados, su palabra para mi, mi chijla, mi abuela que me defendía siempre de ella, si, de la que no quiso quererme. Mi abuela que fumaba y llenaba geniogramas con el larousse al lado. Matando moscas en su cabeza y en la mía. 

No va a volver, nadie podría salir jamás de ese hueco, tan profundo, de ese cajón, tan cerrado.  De esa tierra, tan pesada, tan oscura, tan fría. 

El vértigo de lo que no vuelve, como el silbido no respondido de un pajaro que quiere hablar conmigo y se va sin mirar atrás, porque sabe que el tiempo no vuelve. 




domingo, mayo 12, 2024

Domingo. El día silencio

Es domingo, el día asilo, el día estacion, el día puerto, el día muelle, el día playa, el día ensenada

Empecé a conducir y decidí fumar un porro. El día abrigo. Un porro de día, con la luz del sol en mi cara, el sol qué me juzga y que los deja mirarme. El día abrazo. Un espacio bajo la sombra de un gran árbol. Mi mesa verde, la buganvilia, mi taza de café. El día amparo. 

No han llegado aún los que me acompañan, puedo fumar, un cigarro detrás de otro, sin culpa por el humo que inevitablemente exhalo. El día refugio. Termino mi cajetilla y me da vergüenza conmigo abrir otra, pero recuerdo. El día memoria. Recuerdo que soy experta en sobrepasar la vergüenza y hacer lo que quiero. Espero un poco, mi cigarro todavía no se ha terminado, tampoco mi café, ni han llegado los que me acompañan. El día tregua. Mejor me apuro, fumo rápido, una billa profunda, antes de que lleguen, sobrepaso la vergüenza, abro la otra cajetilla, pido otro café. El día respiro

Eso si, en la misma taza. El día parada. 

El día pausa. 


viernes, mayo 03, 2024

Nada

No todas las cosas que pasan, pasan por algo, no hay un aprendizaje en todo, no todo tiene un buen lado.

Qué de bueno puede haber?

Me quedo despierta pensando: qué cosa buena ha venido a mi vida con la parálisis? 

Nada. 

Me despierto en el momento más oscuro de la noche, algo me atraviesa y me deja la sensación de haber sido partida por la mitad. 

Volveré a ser una? 

Volveré algún día a sonreír? 

Nunca me ha gustado mucho la luz del sol, siempre tan brillante y tan torpe, pero ahora no me gusta ninguna luz, la del sol por brillante... pero la luz artificial, esa que me expone a sus consejos, esa que los lleva a preguntarme: ¿qué ha pasado? ¿Hace cuanto tiempo estas así?, esa luz la odio, no me incomoda, me expone y la odio. 

Afuera esta todo tan oscuro (saldría a caminar si no fuera por el frío que hace), debo ser silenciosa, no quiero despertarla, después mañana se despierta enojada y no estoy para enojos ajenos, apenas puedo con los míos. Deben ser las 4, no falta mucho para que se despierte, se despierta todos los días a las 6.

Me ducho, si, a las 4 de la mañana, porque pienso que el agua caliente de la ducha puede hacer más llevadera esta espera, pero el tiempo está detenido, salgo de la ducha y son las 4 20. Fumo un porro, una billa, al final me lo fumo todo, error, el porro hace que el tiempo pase más lento aun, ni modo. 

Tomo agua, pero mi cuerpo no quiere agua, entonces vómito todo, el agua y todo, voy a la cama en silencio, pero no puedo ser silenciosa, finalmente la despierto y me abraza, su abrazo siempre es el lugar más lindo y más seguro para mi, pero ahora me asfixia, necesito moverme y estoy atrapada en el abrazo más dulce. Me quedo quieta, un minuto, 10, 40. Listo, salió el sol. 

Y no, no hay nada bueno en esto, no ha llegado nada bueno a mi vida con la parálisis. Nada bueno para mi. 

Pero si, algo bueno para los que están conmigo, he dejado claro que soy una persona paciente, ya no necesito demostrarlo, soy super paciente, qué bien que ahora lo sepan., ojalá dejen de decirme que debo aprender a ser paciente. Ojalá dejen de decirme... 

Mi ojo derecho casi no ve, y mi oído escucha todo sin filtros, pasa el camión del gas con ese ruido mortal, me pierdo un segundo... acabo de tirar las cenizas de mi cigarro en mi café, más bien ya quedaba poco. 

Y el día apenas empieza. 










jueves, mayo 02, 2024

Camilo corazón

Vero, soy Camilo, yo sé hacer pan y me gusta el café, puedo trabajar contigo?

Vero, quiero sentarme aquí contigo, fumemos cigarritos, tomemos cafecitos, me cuesta mucho la vida, es muy dificil, vero, no entiendo nada. No me dejes solo, vero, dejame sentarme aquí contigo, quieres leer mis poemas? Quieres acompañarme a la U? 

Así conocí al Camilo, un hombre hermoso con cara de niño,  un poco calvo a sus veintitantos años, con sus zapatos y su morral de cuero, tan bonito todo en el, impecable siempre, con su jean tan lindo, tan limpiecito, su camisa a cuadros, tan elegante y su cara hermosa de niño triste.

Las huellas de sus lágrimas, las podía ver sin esforzarme, sólo yo veía esas huellas, decía el Cami, sólo yo sabía exactamente eso que el sentía. El sabia que yo sabía. El quería quedarse cerca de mi, así estaba seguro, protegido, defendido. 

A él no le ponía ninguna cara cuando el quería contarme, a él si me gustaba escucharlo, el buscaba, a su edad, eso que yo ya había descifrado -somos personas tristes, Cami, no vamos a poder vivir sin esta tristeza que nos hace, finalmente, quienes somos. Así no más es Cami, pintamos la tristeza, escribimos la tristeza, hablamos tristeza, bebemos tristeza y vomitamos sangre Cami, porque la tristeza es así, es un fuego que nos quema por dentro Cami, no es una enfermedad, no existe un tratamiento, la tristeza nos rompe por dentro y por eso Cami, por eso es difícil, porque la sangre es dolorosa, y ni tu ni yo, podemos nombrar el dolor. 

(El cami no resistió a la vida y se fue de este mundo un domingo en la madrugada, el domingo 15 de marzo del 2020, en la madrugada)

Yo bajaba de la feria de El Alto, habíamos ido a comprar unas banquitas para pintarlas y venderlas, por si la pandemia no nos dejaba más formas de sobrevivir. Me crucé con el Adrián, amigo del Cami, en el mismo lugar donde vi al Cami por última vez, vi que el Adriáncito tenía los ojos rojos y pensé "qué lindo domingo va a tener este chico", pero despues, en mi casa, vi la foto del Cami en fb, una foto sin colores, una foto donde la cara del Cami salia desenfocada y se veían, delante de él, unas ramitas nítidas, una foto hermosa, ese domingo, el domingo más triste, vi la foto que decía que el Cami se había muerto, el mundo entero se detuvo, pero no el ruido, nada se movía, ni las hojas de los árboles, pero si podía escuchar cómo el viento arremetia contra todas las hojas de todos los árboles del mundo. Después todo volvió a moverse, lento, de a poco, pero no era el mismo mundo, no era ese lugar en el que yo estaba cuando vi la foto, este era diferente, era más triste, más desesperado, era un mundo donde solo podía sentir lo irreversible de las cosas, un lugar del que nunca más pude salir. 

Pensé en su morral de cuero, pensé en su carita hermosa de niño triste, en sus zapatos, en su Jean impecable, en su camisa hermosa, en sus hermanos, en su mamá, en su papá... quise abrazarlo, quise que por dios fuera sábado otra vez, que deje de ser domingo, quise viajar en el tiempo y detenerlo, abrazarlo, sacarlo de ahí, traerlo conmigo, guardarlo en mi abrazo, cuidarlo para siempre de ese dolor del que no podiamos hablar, ni el Cami ni yo. 

Pero dios no existe y el tiempo jamas, jamás va hacia atrás, esa es la condena, el tiempo solo va hacia adelante. 

No pude Cami, no pude viajar hacia tu desesperación, no me di cuenta, Cami. Perdón. 

Compré pasajes a Sucre, al menos iba a despedirme de tu cuerpo, amado Cami, al menos iba a llevarte flores, mi corazón, pero la pandemia Cami,  cancelaron los vuelos, papito, nos encerraron en nuestras casas,  y no pude ir a despedirme de ti, no pude llevarte flores, no pude abrazar a tus hermanos ni a tus papás. 

No pude nada Cami, más que una promesa, la promesa de nombrarte hasta mi último aliento. 

Porque me dijo mi papá esa vez, sólo muere quien se olvida y no Cami, yo no voy a dejar que te mueras dos veces, yo llevo tu nombre en mis labios. 

Todos los días, Cami. 

Para siempre, Cami. 











El abismo

Bueno,  si quieres saber, yo te voy a contar cómo es.

Cuando mi abuela murió, murió a las 4 de la tarde de un día normal. La velaban en mi casa, en el living de mi casa, yo solo me animé a mirarla por la ventana, yo no quería que se muera pero tampoco quería verla así, amarilla, flaca, enferma.

Siempre todo fue contradictorio en mi vida, no quería que se muera pero quería que deje de estar viva. 

La cosa es que se murió y yo me fui a dormir con esa noticia en mi mente, pero esa información desapareció mientras dormía, y cuando desperté lo supe, mi abuela ya no estaba, ya no iba a estar nunca más, lo supe ese instante y entonces conocí el abismo por primera vez.

Primero senti mi pecho caliente, me paré para tomar agua, vi como el piso desapareció debajo de mis pies, nada me sostenía, empecé un viaje violento hacia el centro de la tierra, caía una y otra vez, sin tregua, sólo caía en un agujero oscuro y frío. Corri al espejo para mirarme, estaba ahí, mi cuerpo estaba ahí, en el reflejo, pero yo no, era mi cuerpo de 12 años, pero no era yo, yo estaba cayendo y recuerdo con exactitud el ruido de esa caída, igualito que cuando te lanzas en paracaídas y escuchas el viento violento en tu cara. Igualito

Esa fue la primera vez,  la primera de un montón de veces. Con los años he aprendido a sostenerme de algo mientras caigo, pero caigo de todas maneras 

Caigo siempre profundo, siempre violento y no, aun no llego al fondo, el fondo no existe, es infinito, igual que la caída. 




miércoles, mayo 01, 2024

Entre las sombras

Quiere forzarme a lo que no puedo. 

No tiene sentido, no entiendo,. 

Por qué eres así?

Por qué respondes así?

Por qué no te decides?

Por qué no entras y preguntas?

La luz? La luz no tiene nada!


Es que me van a mirar, me van a ver,

No quiero que me miren. 

Al menos, cuando estoy con ella, me cubro en su sombra, camuflo mi imagen con su voz, solo ella responde, solo ella pregunta.

Yo escucho

Yo voy entre un movimiento suyo y el siguiente.  Aprendo de a poco a predecir hacia donde va a dar el siguiente paso. Ella empieza a darlo, yo ya estoy ahí, detrás de su sombra. Segura, sin la luz en mi cara, en mi cara desarmoniosa, mi cara que cierra un ojo y sonríe sin querer, mi cara que asusta niños si la foto fue tomada en un momento sin cuidado. 

No quisiera volver nunca a la luz, a las preguntas, a los pronósticos y a los tratamientos. 

Has probado con caca de chancho?

Has intentado quitarle la casa a un hornero? 

Te has puesto romero? 

Era que te pongas. 

Era que vayas con el otro médico. 

Era que te pongas caca fresca de bebé , ahora ya no va a funiconar, era al principio

Ahora es tarde

Prefiero no escucharlos más, pero si me miran, me hablan y si me hablan, yo los escucho. 

Qué no me miren entonces, que la miren a ella, tan linda, tan armoniosa, tan dulce, tan jamás enojada, tan buena ella. 

Qué la miren a ella. 

Qué le pregunten a ella. 

Que la saluden y que salude ella. 

Yo no quiero saludar, mis palabras todavía salen chuecas, todavía digo la S con un silbido extraño, como si tuviera una fuga de aire en algún lugar, igual la F. 

Tal vez nunca más pueda decirlas bien.Tal vez decida dejar pronunciar algunas palabras 

Ojalá desaparecieran esas  letras, la S, y la F, al menos. 

Ya no podría decir foco, entonces el foco ya no existiría y sin foco, no hay luz y sin luz, dejarían de mirarme. 

Pienso en un mundo donde yo quiera existir y todavía no he logrado imaginar ninguno más que este, este en el que existo solo entre las sombras. 










Think out loud

Pienso con volumen. 

Nunca supe como describirlo realmente, no es que digo lo que pienso, no es que no me importan los que escuchen, es que pienso con volumen. 

Eso es todo. 

A que me ha llevado eso? 

Al abismo, por supuesto, a la gente enojada porque me pidieron una opinión y yo la pensé, pero la pensé con volumen, entonces me escucharon. 

Mejor no me preguntes, es lo que les digo siempre. No me preguntes porque mis pensamientos son concretos y no sé cómo frenarlos. 

- Cómo me queda ese Jean? 

-  mal

Listo, la furia para mi. 

- Quieres prestarme plata? 

- No, la verdad no quiero porque luego tengo que pedirte que me pagues y no me gusta pedir. 

Otro enojo a mi favor. 

- Qué tal mi café? 

- prefiero tomar agua con sabor a nada

Y así, voy sumando enojos, que se transforman en distancias y entonces el abismo viene a buscarme.

El abismo... 

Por eso el vértigo. 

Por el abismo. 





miércoles, abril 24, 2024

Mamá

Dejar de hablarle no es gratis, de ninguna manera algo podría ser gratis si la que cobra es ella.

Sé va a  morir un día cercano porque ya este año cumple 69, ella quiere morirse sin que yo pueda despedirme, porque ese es mi castigo.

Pero yo me despido de ella cada día, por si acaso, porque yo sé que más allá de lo que ella quiera, mi alma puede hablar con la suya y decirle: "chau mamá, gracias por todo, te debo mi resistencia y mi fuerza, también mi vida, gracias mamá '

Hace poco entendí que no es su culpa, la maldad que guía sus días, no es culpa de ella, es una enfermedad mental, de las mas crueles con los que crecen cerca.

Narcisista. 

Existe ella. 

Existimos por ella. 

Vivimos gracias a ella. 

La necesitamos, ella no nos necesita.

Es una enfermedad, pero eso no nos obliga a resistir sus golpes, uno encima de otro, uno encina de otro, porque uno no le basta, ni dos ni diez, deben ser muchos, no para herirnos, no para dañarnos, sus golpes son mortales, son golpes para destruirnos, sobre todo cuando ya no queremos seguir en ese juego de existir para ella. 

Se va a morir un día y lo más probable es que no me deje estar cerca de ella. Así como para cerrar su vida con broche de oro, va a querer que yo sufra el resto de mis días por no poder estar cerca cuando ella se muera. 

Pero no, no voy a sufrir, porque no tengo nada guardado, aquí dejo todo. 

Gracias mamá, te debo la vergüenza, el no poder bailar delante de mis amigos, el pánico cuando quieren que hable, te debo la vergüenza del placer, la vergüenza de besar, la vergüenza que no me permite entregar mi cuerpo al sexo.

Gracias mamá, gracias por haberme metido hasta los huesos la vergüenza de ser quien soy, la vergüenza de escuchar como escucho, de sentir los olores que siento, de sentir las pieles en mi piel, así, con miedo, con impresión, con asco.

Gracias por este camino lleno de huecos, gracias a ti soy tan fuerte, gracias a ti, soy la más resistente, la más obstinada, la más necia. 

Chau mamá, gracias por todo. 



Dicen

Uno, el que me dio el tratamiento , dice que he hecho mal las conexiones. Que por eso sonrío cuando quiero cerrar mi ojo.

Otra, la más terrorista, dice que son secuelas, que me voy a quedar así, también dice que el Evo y el Lucho son corruptos (como si algún político no fuera) 

La otra, la neurologa, dice que sabremos de secuelas en 9 meses, que hasta entonces, no piense más en esto. 

La otra, en la que confío, dice que puedo decirle a mis músculos como funcionar y que ellos, eventualmente me van a obedecer. Pero ella, en la que confío, también me dice que si me concentro, podría escuchar solo mi respiración y nada más, pero la verdad, no le creo, intento eso si, pero como no funciona, no le creo.

La otra, la que amo, dice que no se nota, pero claro que se nota, sólo que ella me ama, si, me ama como yo la amo a ella.

Al final, todos dicen algo, todos dicen todo, pero más allá de sus quereres y de sus palabras, la mitad de mi cara sonríe cuando yo solo quiero cerrar mi ojo. 

The sound of silence

Es cómo ese aparato negro que metes al inodoro para destrancarlo, es ese sonido exactamente el que escucho en mi oído izquierdo. Como algo que se tapa, se destapa, se tapa otra vez, pero por encima de eso, después se destapa pero en un espacio tapado, más difícil de explicar que la misma sensación.

Eso si, me pasa lo mismo que con la angustia cuando se atreve a atravesarme sin preaviso, debo quedarme inmóvil, no tengo que moverme, mi cuerpo de pronto es todo de cristal, del más frágil, si me muevo se rompe todo. Si respiro muy profundo, podría estallar todo. 

Debo permanececer quieta, necesito enfocarme en no escuchar nada más que el vacío en mi oido, no quiero escuchar las otras cosas, necesito que dejen de hablarme un rato, unos minutos. Si, es verdad que no siento enojo, pero si me hablan tengo una reacción de enojo. La final es lo mismo, mi papá siempre me decía: 'no basta con ser, hay que parecer" y bueno, si parezco enojada aunque no esté, entonces estoy. 

Intento sonreír, mi risa es una burla, es una oda a la imperfección, odio sonreír por fuera, pero sonreír es una de las cosas que más amo hacer, todo es contradictorio, es una cosa pero en realidad es otra.

La opuesta. 

Intento sonreír y decido mil veces no volver a intentar, pero algo en mi insiste. 

Bostezo y se cierra un solo ojo, el derecho, una imagen monstruosa. 

Si quiero cerrar ese mismo ojo, entonces sonrío si querer sonreir, mi cara sonríe, la mitad de mi cara sonríe y yo me miro, miro mi reflejo y siento náuseas ante lo irreversible de mi cuerpo. 

No, no es que voy a resistir así mucho tiempo, tengo un límite, me quedan 9 meses más, el tiempo en que se hace un hijo, 9 meses de paciencia, pero ni un día más. 

No, no me interesa la vida así. 

He vivido siempre en el límite  de la discapacidad, siempre he tenido que aprender a camuflarme, pero al menos mi discapacidad no era tan evidente, ahora se nota, se ve en todas las fotos, en todos los espejos, en todos los charcos. 

Intento otra vez cerrar mis ojos con fuerza, mi cerebro vibra y escucho las olas, las olas inmensas del mar cuando se forman, cuando arrastran el agua para crecer y despues estallar en las piedras y en la arena y en los restos de conchas y de cangrejos muertos. 

Todo es sonido. 

Todo lo que pasa lo puedo escuchar. 

Y lo que no pasa también. 

Respiro 

Uno, dos, tres. 

Uno. 

Uno, dos, tres, cuatro, cinco. 

No escucho nada, solo mi respiración. 

Nueve meses y ni un día más.