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martes, diciembre 29, 2009

I´m going back to the stars






Voy al revés, como en un retroceso permanente y si bien he crecido espiritualmente existen otros aspectos que no avanzan, que más bien van hacia atrás.

Es que cada día comprendo menos a este mundo y a sus habitantes, mientras más me mezclo con estas personas menos los entiendo; será que al verlos de cerca veo también sus reacciones y entonces dejo de comprender.

He ido aprendiendo cosas básicas, de "supervivencia" me atrevería a llamar, he ido aprendiendo a crear lazos afectivos temporales... gran aprendizaje ese! siempre que decido querer pues quiero con todo, íntegro y completo pero ya nunca más permanente, apenas me siento amenazada por lo terrenal de tantas almas, corto el lazo, lo elimino, y luego olvido que algún día existió. No fue tarea fácil, al principio no me parecía ni posible ni coherente, pero ahora eso es lo que hay y no tengo interés es modificar nada.

Desconozco la esencia que llevan dentro los humanos de esta tierra, y es que yo, que antes veía a través del alma de las personas, ahora solo veo espacios borrosos y cubiertos por neblina, han dejado de ser claros ante mi mirada y por lo tanto han dejado de importarme. Pero si bien esto invita a pensar en un avance me queda muy claro que no lo es... de ninguna manera esto es un avance, porque he retrocedido en mis intentos, voy renunciado a la razón por la que un día decidí dejar mi mundo azul de las montañas y venir a mimetizarme entre este infinito número de seres de la tierra. Pues si he retrocedido será porque no vale la pena poner en riesgo mi esencia en nombre de NADA.


He perdido el rastro que podría devolverme a casa, a esa casa en el centro de una gran montaña, esa casa donde solo tienen cabida los seres genéticamente iguales... se que ya no hay forma de volver, pero eso tampoco me importa ahora, tengo lo que necesito para construir un micro-clima con los míos, entre muros de energía que los protejan de tanta intrascendencia y mundanidad.


Vamos a construir una guarida inaccesible y mágica y que vengan hasta aquí todos los seres que fueron despedidos por el movimiento descomunal de esa gran luz. Aquí todo va a estar bien, aquí sentirán con frecuencia la certeza de despertar y que no les falte nada.

miércoles, diciembre 16, 2009

le quedó grande


No es que sea difícil ahora, lo que es difícil lo ha sido siempre solo que uno se pone caprichoso cuando necesita por instantes ser parte de contextos ajenos a su realidad. Son todas formas distintas, palabras distintas, reacciones y principios que difieren hasta que en un choque estallan y siempre resultan heridos. No es “infiltrada” la palabra que busco porque no me metí de incógnita a ninguna parte, me metí de frente y tocando la puerta, con la bandera firme de mi esencia y al principio fue chistoso, las personas se divierten con mis formas de ver y de entender las cosas o con el orden que le pongo a las palabras para comunicarme, se asombran de lo que me causa sorpresa y rara vez entienden el tema central de mi conversación. A mí también me pareció chistoso al principio, verlos bailar a todos igual, cantar las mismas porquerías, sus caras de desconcierto ante cada paso y cada actitud mía, algunos se enojan, otros se sienten directamente afectados por los juicios que emito, otros creen que teniendo mi número de cel en su agenda han concretado alguna especie de pacto que nos hace amigos, a mi me da risa todo eso, me da risa porque veo que ni siquiera entienden lo que un pacto implica. Venimos de mundos diferentes, de planetas diferentes, yo vengo del lugar donde la luz y el aire limpio es todo lo que hay, una gran bola de colores que se mueve inquieta por el universo y que en su movimiento constante va despidiendo sin querer a sus seres y es así como terminamos algunos en la tierra y otros en quien sabe qué planetas. Ellos en cambio vienen de aquí mismo, no sé bien de que parte, pero no tienen la experiencia emocional de quien ha atravesado el universo tantas veces, los cafés los echan a perder con conversaciones triviales de política y religión, como si algo de eso tuviera alguna verdad absoluta, se quedan como detenidos si alguno inicia una conversación que lleve un nombre ajeno a los que ocupan la mesa, se quedan paralizados si alguien los mira de frente y les comunica su verdad a la luz del día sin esperar a que el espacio que ocupan se aísle con alguna fuerza mágica que ni siquiera tienen de dónde sacar. Me dan risa, pero a veces me dan pena y estoy segura que ellos piensan igual o parecido, deben pensar que soy el resultado de alguna parálisis cerebral y eso no los deja ver que solo soy diferente y no por eso discapacitada.

Yo me quedo quieta y atenta cuando hablan con la idea de que puedan decir algo rescatable, pero hasta ahora no he logrado nada de eso; hablan en un acto mecánico y memorizado; defienden posturas en las que no creen; veneran poderes supremos que ellos mismos han inventado ante la incapacidad de hacerse responsables de sus propias decisiones. Te miran de frente y te dicen sin problema “no pido perdón y rara vez perdono si para eso debo olvidar la ofensa” y lo dicen con un libro de instrucciones de vida debajo del brazo, un libro que contiene cuentos e historias de los que vivieron mucho antes que todos aquí y que no tenían otra cosa más que los distraiga que andar inventado historias fantásticas pero tan irreales. Me río y a veces me enojo cuando insisten en que son un tipo de raza privilegiada, me quiebro en diminutos pedacitos cuando estas personas me hieren solo por mantener una posición firme y absolutamente inútil. El caso es que hoy he perdido una batalla que no recuerdo haber iniciado nunca, hoy conocí de frente la falta de compromiso de tantas promesas hechas al viento, conocí la esencia pobre de los que piensan en un alguien gigante que los va a rescatar y va a perdonar el daño que hacen y olvidan ser buenas personas por decisión propia. Hoy vengo saliendo de un encuentro con el ejemplar más humano de todos los humanos y la resaca de eso me produce nauseas y el dolor normal de cualquier caída… pero como siempre que uno cae, lo que me queda es volver a levantarme.

miércoles, diciembre 09, 2009

Mi amiga Cronopia

Por la hora, la falta de iluminación y la resaca de la quinta sesión de quimio se hacía difícil dar una opinión objetiva acerca del lugar, pero la verdad es que el lugar ese superaba cualquier dificultad de apreciación y la opinión fue clara: “No puedes vivir acá”, la vista es preciosa por las noches, uno está literalmente entre las estrellas, los cerros y las miles de luces de la ciudad, pero hay mucho más que “noches” en la cotidianidad de las personas, como piensas salir de acá para ir a trabajar? En bicicleta montañera con triple suspensión y doble tracción?, suma a tu lista un camel back cargado de RedBull, cascos, lentes mágicos que dibujen el camino casi invisible, una máscara que te mantenga aislada de lo único que abunda ahí, el polvo. Un Handy y un celular con cobertura infinita… bla, bla, bla. La lista puede no terminar nunca, eso de vivir alejada de la ciudad es válido mientras la opción no sea ir a internarte en la base de alguna montaña recién descubierta por algún ocioso buscando hacer negocios en lugares insondables.

Y sí… el lugar es tranquilo, estoy de acuerdo contigo, pero como podría no serlo??? La distancia entre el mundo real y ese lugar casi inventado es un reto para cualquier especie sobre la tierra, solo habitan ahí los que ahí nacieron.

Y donde está la casa que quieren venderte??? Ah, ese terreno vacio??? Tenía la idea de que andabas buscando donde vivir, no dónde empezar a construir un sueño. Claro, si te cansas de dormir debajo de las estrellas y envuelta en los diminutos huracanes del lugar puedes ir a refugiarte o a beber algo al micro mercado que probablemente terminen de construir quien sabe cuándo o, si mejora tu suerte, puedes pedir asilo en la casa de algún vecino fantasma del condominio que algún día existirá. Pero vete con cuidado! Ten siempre en mente que la cantidad de humanos que decidan aislarse en ese micro mundo es casi inexistente, podría tratarse de seres sub humanos, de esos que viven buscando recovecos escondidos para instalar sus plantas de energía y sus laboratorios y luego conquistar el mundo, o lo que queda de él.

Este no fue un sueño, el lugar no me lo imaginé yo, me parece que fueron los químicos que en esos momentos se daban una vuelta por la porción de mi cerebro que controla mi sentido común.

Dia “dos”, Clasificados: El Loro de Oro; “departamentos y/o casas”(construidos (as) por favor) en venta.