sábado, enero 20, 2018

Rubik

Hemos quedado a las 5 en el café.

La imagino ni tan gorda ni tan flaca, aunque nunca ha puesto una foto suya en sus perfiles. Es una mujer dulce, eso lo sé porque ayer era mi cumple y ella, sin conocerme, me ha dejado un mensaje lindísimo en mi muro.

Creo que fueron las fotos, las suyas y las mías, nos encontramos en una pagina de fotos, la más llena y cursi de todas las páginas que conozco. Nos encontramos al mismo tiempo, yo estaba a punto de solicitar su amistad y de pronto la notificación roja.... quiere ser tu amiga. Ok, ok, acepto. Te acepto. Seamos amigas. Gracias.

Son las 4:50. Ya va a llegar. Qué nervios! Cómo será? Intento imaginar su voz. Todas las voces que conozco hacen la prueba en mi cabeza... cómo será su voz?

Vero?

Es dulce, ella es gigante y es hermosa.
Mi cabeza se transforma en una calculadora de kilos y centímetros. Si, si. Mi nueva amiga es perfectamente cuadrada. Como un cubo rubik. Si la abro por la mitad y la estiro en el piso de mi sala,  sería una alfombra humana cuadrada de 1.5 x 1.5 mts.  Son los nervios, estoy divagando a toda velocidad porque no sé que decirle.

De dónde sos? Pregunta. "De donde sos"??? No sé responder, soy de cualquier lugar, soy de todas partes y tu? De donde vienes tu? De santa Cruz???

Si, de Santa Cruz.

Todo se detiene. Su voz se aleja y deja de ser dulce, ahora es profunda y pausada. De santa cruz? Repite mi cabeza sin que yo pueda controlar lo que mi cabeza repite. El miedo empieza con lo suyo,  vienen de golpe todos los recuerdos etiquetados con ese nombre. Santa cruz. Pueblo maldito. Juré no volver a ti. Juré evitarle a mis oídos esa forma extraña de hablar.
Conocí por tercera vez el infierno en esa ciudad. Juré no volver. No logro descifrar lo que me dice.  Todo es confuso ahora. Ella se detiene. Me mira. Me mira.

Acerca su mano a la mia "no me tengas miedo por favor"

Decido no sentir miedo y funciona. Por primera vez funciona y el miedo desaparece.

Son las 10. Los meseros mandan señales.

5 años. 5 gatos.

4 gatos, el suyo cayó del piso 21 el cuarto año.

Mi amiga cuadrada como un rubik es la explicación de la luz...

De donde sos?

Soy de el lugar a donde mas rapido llegue tu voz.

viernes, enero 19, 2018

6638

Deben ser las 5 de la mañana, todavia está oscuro y para poder vestirme tengo que encender la luz (pero yo he aprendido a despertar con el primer sol o con sus pasos en la madera que rodea mi cama), es que este no es un día normal. Me han dicho que mi vida nunca más va a ser la misma,  que no volveré a dormir (con lo mucho que duermo), dicen que ni siquiera podré ir sola al baño a partir de hoy. De todas formas dudo querer ir al baño con los 10 centímetros que van a atravesar mi cuerpo al final del día.

Me han dicho que vaya hoy a las 7 de la mañana, y que si me preguntan si me duele, debo decir que si, pero la verdad es que no me duele nada. Solo el miedo, como un cuchillo que atraviesa mi garganta cada vez que respiro. Yo no quiero que mi vida cambie. No quiero desvelarme por nadie. El lunes tengo café bien tempranito. Hoy es viernes. Ojalá pueda ir.

No pude. Olvidé el café.

Salí de la clínica el domingo en la tarde. Duerme. Tengo miedo de que ella deje de respirar si dejo de mirarla. Desperté de la anestesia y no he vuelto a dormir. Estoy olvidando lo que existe fuera de esta casa. Estoy olvidando mi vida mucho más rápido de lo que pensé.

Ya suman 7 los días. Ahora tengo un espejo chiquito que pongo debajo de su nariz para asegurarme de que no esté muerta. Respira bajito. Me llaman. Vienen. Me dan consejos que no he pedido. Me confunden. Me vuelven a llamar.
Cuelgo. Desenchufo la compu. Apago el celu. Saco el timbre de la casa. Golpean la puerta hasta que la despiertan. Salgo furiosa. Les digo que se vayan. No duerme ella ni duermo yo. Ella por empute. Yo por miedo. Dos horas. No llora. Se cuelga mirando el mismo techo que miro yo.
Me mira y sonríe. La miro y dejo de respirar.

15 meses. Se ha chocado de frente con la mesa. No bastan las advertencias. Le fabrico un casco con esponjas. Ella sabe a dónde quiere llegar, sabe llegar, pero no se fija en el camino ni en lo que hay en él. Pisa los cubos de colores que ella misma ha dejado tirados dos minutos antes (creo que todavía no almacena nada en su memoria).
Se cae, ni una lagrima, se levanta y guarda los cubos pero ya no sabe hacia donde iba. Se queda sentada en el piso. Es divertida. Olvida todo.

Son las 11. Dijo que llegaba a las 6. Y si le han hecho algo? No contesta. Y si fue un accidente?. No contesta. Y si está en un camión en la frontera? No contesta. Tres horas más.  Llega porque la traen. Un mes sin la luz de la calle. Su piel es tan blanca que veo sus venas. Parece que ha aprendido la lección y que ha aprendido un poco de inglés.

Mamá, felicitame, ya sé hacer la leche del café

Suman 18. No días, años; y yo ya he olvidado por completo lo que es vivir sin el miedo que me acorrala cada vez que la pierdo de vista.

no quiero cumplir.

No me gustan los aplauzos, me enfurecen las miradas de los que deciden aplaudir alguna gracia mia. Los odio en ese momento y muchos meses después.
Tampoco me gustan los ramos de flores, nunca sé qué hacer cuando me regalan uno, me dan ganas de desaparecer y que las flores desaparezcan también, pero lejos de mi.

Son las 10, a esta hora y durante 3 minutos enteros, no existo en ningún lugar,  no quiero existir. Seguro van a empezar las llamadas largas y yo que nunca sé bien cómo colgar, interrumpo cualquier cosa,  "Ok, besos". Me voy.

Creo que va a llover, el cielo de pronto se ha puesto todo gris. Se larga la lluvia. El bruno corre como si el agua fuera a desintegrarlo. Me tocan la bocina. No se me mueve un pelo. Ignoro todos los ruidos. Cuento las gotas que entran en la cámara de mi cel.

-Un minuto -

El muro del face de alejandra se llena de saludos, conozco a pocos, no sé qué responder, no sé quienes son - gracias - e̶l̶ ̶m̶e̶n̶s̶a̶j̶e̶ ̶d̶e̶ ̶e̶l̶l̶a̶ ̶n̶o̶ ̶e̶s̶t̶á̶,̶ ̶n̶o̶ ̶l̶l̶e̶g̶a̶ . Un mensaje de quien nunca espero nada. Su voz me abraza. Tantas cosas lindas escritas para mí. e̶l̶ ̶m̶e̶n̶s̶a̶j̶e̶ ̶d̶e̶ ̶e̶l̶l̶a̶ ̶n̶o̶ ̶e̶s̶t̶á̶,̶ ̶n̶o̶ ̶l̶l̶e̶g̶a̶.

- Dos minutos-

Busco mis cigarros en el mundo abismal de mi cartera. Tengo que leer esta novela, pero estoy en los días de escribir, no de leer, que espere no más. A veces saco las cosas y las ordeno encima de mi cama. De grande a chiquito. Es un misterio como entran todas. Mi cajetilla esta abierta, todos mis cigarros están partidos por la mitad, todo flota en ramas secas de tabaco. Encuentro uno y bajo la ventana. Lo enciendo. Me vuelven a bocinear. Me importa un bledo. e̶l̶ ̶m̶e̶n̶s̶a̶j̶e̶ ̶d̶e̶ ̶e̶l̶l̶a̶ ̶n̶o̶ ̶e̶s̶t̶á̶,̶ ̶n̶o̶ ̶l̶l̶e̶g̶a̶. Una gota inmensa apaga mi cigarro. (estúpida mi pucho, idiota!!!) Pongo la caja en retro, le pongo el gancho. Tengo que caminar encima de un rio. La llave en una mano. Las bolsas en la otra.

- Tres minutos-

2521.
Que empiece todo y que todo se termine de una vez. e̶l̶ ̶m̶e̶n̶s̶a̶j̶e̶ ̶d̶e̶ ̶e̶l̶l̶a̶ ̶n̶o̶ ̶e̶s̶t̶á̶,̶ ̶n̶o̶ ̶l̶l̶e̶g̶a̶.

viernes, enero 12, 2018

La noche. Silencio & promesa.

Siempre a esta hora, siempre minutos antes de que el agobiante azul sea por fin negro profundo.

Sé lo que viene, conozco de memoria el frio que acompaña las siguientes horas y sin embargo las espero como esperaba que se apaguen todas las voces para poder pensar.

Hasta los 10 yo casi no conocía la noche (no la había visto de frente), había aprendido a cerrar los ojos antes de las ocho (azul oscuro) y a no abrirlos hasta minutos antes del grito de mamá (fuego) No dormía si no resolvía mi día entre el techo y mi almohada y a veces no resolvía nada hasta que escuchaba sus pasos en la madera que rodeaba mi cama.

Yo siempre estaba despierta. Siempre. El único que sabía mi secreto era papá, el entraba en la mitad exacta de mi encierro y me daba un beso, después se iba y antes de cerrar la puerta me decía "la noche es negra, ratona, no te pierdes nada". Yo no respondía, pero pensaba -... y las estrellas papá?-

Hoy espero la noche, pero sobre todo espero el silencio que nos promete, aunque jamás cumpla. Espero el frío aterrador que cuando pasa se transforma en paz.

Espero llegar y encontrarte y decirte (aunque tu sí duermas) que te amo como a nadie y que nada me hace tan feliz como encontrarte tan cerca de mi.




Ciudad de rotos corazones.

Qué hago yo entre todas estas personas? Sorteando en mi camino un espacio donde dar pasos sin que me toquen? Buscando un pedazo de cemento sin huellas ajenas?
Qué hago yo entre las multitudes que tanto desprecio?

Quiénes son estas personas que me miran como si yo hubiera bajado de alguna nave extraña? Qué es lo que miran? Estarán esperando algo de mi?

Llego a tiempo, alcanzo a ver toda la publi antes, respiro aliviada, no tengo humor para que me puteen. La peli bien. La foto maravillosa. La risa de mi amor en media peli.  El nombre del autor de todas mis canciones en los agradecimientos, también muy bien.

Es pues Jueves y los Jueves son nuestros, aunque en esta ciudad, nada es de uno realmente, al final todo le pertenece a la multitud.

miércoles, enero 10, 2018

Eterno infierno

"...repetimos porque escribimos desde nosotros mismos, Fran"

los días que pasan, los que van pasando.
los que voy pasando yo.
la repetición constante del mismo miedo.
El más profundo.
Inevitable.

Tenía 6 y le rezaba al dios que no podía verme si yo me metía a la casa de los perros. Le pedía que me mantenga protegida de las cosas que me daban miedo. me sentía segura cuando le rezaba. Después entendí que no, que nada de eso era posible.
Entonces llegaron a mí todos los miedos.
Todos juntos.
Todos terribles.

Todos los días.

la primera vez: "Sabes vos que si alguien se muere nunca más lo volves a ver? Nunca más escuchas su voz. Nunca más te abraza?". Teníamos ocho. El techo de la sala de Leo era de madera, era el techo más bonito que había visto, pero tambíen era el lugar al que yo acudiría, para siempre, todas las veces que piense en eso. Todas las veces que sienta miedo.
Mis miedos también son un lugar.

La segunda vez. la ultima vez. fue cuando descubrí que todos éramos apenas un instante. que todo se acaba y que todo persiste. no somos nada. Una locura.

...pero si el tiempo no existe, esto también puede durar una eternidad. somos todo. el miedo que se repite. el infierno. Lo eterno.

miércoles, diciembre 06, 2017

Y después llueve...

A esta hora el miedo es distinto, las amenazas son otras. No controlo ninguna. Sólo pasan cerca de mí. Son un muro hecho del miedo más profundo. No sé porqué no siento ningún suelo, no puedo mirar mis zapatos o el abismo vendrá por mí.
La gente se aleja en un golpe instantáneo. Igual que un trueno.

Me sorprenden los rastros de una tormenta que no he visto. El pasto mojado. Las ochenta gradas que me apuro.

La noticia. Me sorprende la noticia.

Esto no tendría que ser mi culpa, pero creo que
es.

lunes, diciembre 04, 2017

Basta Moisés.

No siempre sé que hacer,
casi nunca sé.

Los límites geográficos en los que he amurallado mi vida, hacen que conozca casi todas las posibilidades. He ido aprendiendo a moverme sin miedo, a veces (siempre sin querer) algo me saca fuera de los límites, cuando me doy cuenta siempre es tarde, ya salí, ya me perdí.

Miedo, aquí afuera el miedo es casi todo lo que conozco. Casi todo lo que existe (en tantas formas). La luz es la peor parte, es imposible divisar las cosas sin contraste. Después el ruido. Estallar desde el centro de un petardo. La luz el ruido el humo.

Una sola cosa fuera de lugar y yo pierdo todas mis capacidades, todos mis instintos, no llamo a ninguno, no les escribo, no los leo. Son cinco. No sé de ninguno. Necesito saber? No puedo. No desde aqui.

Ella. La busco, la veo, la abrazo, huelo su pelo. Está del otro lado del puente. No consigo encontrar su mirada. Busco la raíz y lo que sea que me conecte con ella. A mil kilómetros de mí. Tan cerca de mí...

Gira todo sin respiro sin tregua.

Fuera de las certezas,
voy desapareciendo.

viernes, diciembre 01, 2017

Carta. Hijo tres.

Me pasa que siempre que me comunico contigo, me quedo pensando el resto del día... Cómo te enseño. Cómo me muestro. Cómo te muestro. Qué no te digo. Qué te digo tres veces.

Tu rabia es la rabia de tus años y de lo inmenso que resulta que el mundo real, te abra la puerta para darte el volante del resto de tus días. Terror. Todo tan confuso. Todo tan grande. Tan absurdo. (Crees que estás solo, levantá tu cabeza, mirame, he llegado para quedarme las veces que me busques).

If you're lost you can look-
and you will find me
Time after time
If you fall I will catch you                             
I'll be waiting 
Time after time-

Más pronto de lo que te imaginas, vas a felicitarte por no haberlo hecho, por no haber actuado desde la rabia.  Pronto vas a entender, en hechos, que lo único en este planeta que puedes controlar tú, es a ti mismo, por lo tanto tu responsabilidad termina en ti mismo, digamos que tienes jurisdicción hasta donde alcanza tu piel. La rabia actúa si tu la dejas. Todo lo que sale de ti, depende de  ti.

Cuando verdaderamente aceptes que todo lo que sale de ti está bajo tu estricto control y es tu decisión, la vida misma va a ser menos complicada, porque dejas de pensar en que la gente que amas, tendría que reaccionar hacia ciertas cosas, tal y como lo harías tu, desde ti, desde tus bases personales. Respiras más profundo. Dejas de ofenderte.

La gente no es como tu, nadie piensa ni actua desde ti ni como tú. Es lógico, no han tenido tu misma casa, ni a tus mismos papás y abuelos, no han conocido tu patio, ni el kiosko de tu colegio, ni se han enamorado ni se han enojado ni han reído ni han llorado como te ha tocado hacerlo a ti. Has pensado alguna vez que el único ser que conoce los lugares que sueñas, eres tú?
Think about it.

Todos somos una especie de resumen de lo que hemos vivido y soñado y de lo que hemos imaginado, eso es todo lo que tenemos y todos respondemos a todo de forma distinta.
Memorize that.

Si un loco se acerca a vos y patea a tu perro, no puede existir rabia en el mundo que te lleve a pensar que te has ganado el derecho de hacerle lo mismo (sobre todo porque el perro del loco no tiene ninguna culpa), tu eres quien decides ser, lo que eres todos los minutos de cada día.

We'll be just fine kiddo.

jueves, noviembre 30, 2017

No así.

"Cada puente tiene al suicida que merece"

Lo leí dos, tres, cuatro veces. Deje el libro amarillo donde lo había encontrado, en la barra del café conocido por esconder secretos.

Salgo y leo en la pared del frente: "Mi voto vale" (dic 30). Intento dejar de leer, no puedo, está ahí donde miro siempre. Enciendo un cigarro, tengo la manía de no dejar de mirar el humo mientras fumo, entonces dejo de mirar a la pared. Mi cigarro desaparece... vuelvo a la barra.
No voy a leer lo que no quiero leer.

Todos, hasta el puente, tenemos exactamente lo que nos merecemos. No hay vuelta, no hay salida.

Me dice lo que me dice porque yo le permito, pero yo me niego a merecer sus palabras de ira, entonces lo dejo una vez más. No habrá cuento que me haga volver a él en los siguientes meses.

Éste puente soy yo y no acepto a este suicida.