lunes, febrero 09, 2026

Es el centro oscuro de tu ojo

Existe un lugar, al fondo de todo.

Es el final.

El límite oscuro y

frío.

No refleja nada. No devuelve nada.

No es una mirada, es el centro oscuro de tu ojo.


De ahí no pasas.


Cuando llegas, con la fuerza de una caída,

no lo cruzas:

chocas.


Todo estalla.


El abismo se llena de polvo.

De fragmentos de eso que era y ya no es.

La oscuridad se espesa.

Una niebla densa.

No hay forma.

No hay nombre.


Solo después, cuando el polvo decanta y las partículas caen una a una,

queda un mundo infinito.

Un lienzo herido y blanco.

Un inevitable tener que empezar.