Veo húmedo.
Salta, Salta Vero.
Salto
El viaje es corto y al mismo tiempo es largo, tenía unos 10 años esa vez que salte del trampolín. Recuerdo el agua en mis ojos en el fondo de la piscina.
Así veo,
mojado.
Veo bien, leo desde lejos palabras chiquitas, letras parecidas, diminutas, de lejos leo bien. De cerca no veo nada pero mis lentes tienen poco aumento.
Mis ojos están sumergidos en lágrimas sin sentimientos, mis ojos lloran todo el tiempo, mi cara siempre está mojada
Mi mamá dice que se quiere morir, dice que odia este país, mi papá dice que tiene que irse, que mi mamá ya no lo quiere. Mi hermano es bebé aún. Siento ese calor ardiente en mi cara, un río de lava transparente moja toda mi cara.
Era la primera vez.
No se me ocurrió pensar en la cantidad de veces que volvería a sentir lo mismo a lo largo de mi vida. Menos sin tener una razón, una tristeza que me atraviese, una emoción insostenible.
Ahora mis ojos lloran, no soy yo la que llora, lloran ellos,.pero yo siento ese río de sal caliente en mi cara y a veces me la creo y me invade una tristeza sin nombre.
Estábamos en las montañas que rodean la playa, una montaña de arena dorada, brillante, con el sol de las 3 de la tarde, implacable sobre la arena, mis ojos no habían conocido ningún brillo parecido, un resplandor tan inquietante que hasta hoy habita en un lugar especial de mi memoria.
No puedo sacar fotos.
Los pájaros hacen contraluz cuando el sol está detrás de ellos y yo no puedo mirar más al sol.
Mis ojos no me dejan.
Se nublan, se mojan, me obligan a buscar la oscuridad más profunda. No puedo mirar los cables ni las partes altas de los edificios, no puedo mirar los charcos que deja la lluvia porque el sol también está en ellos.
No tengo ningún problema en la capacidad de mirar todas las cosas, pero miro todo mojado.
Salto al mar. Abro mis ojos y entra furiosa el agua salada, al fondo todo es oscuro, solo veo algas, salgo apurada, mis ojos mojados con agua salada miran de frente la montaña brillante de arena y pienso dentro de mi, ojalá pudiera vivir para siempre en un lugar oscuro.
