La infancia es un cuchillo en el cuello
No se retira fácilmente.
Intentas la vida y de pronto te atraviesa.
En una Navidad sin risas
sin cena.
sin nada.
Te atraviesa cuando el único sonido es el que hace el aire que respiras.
Así como cuando no hacías tus tareas y te confinaban al silencio, a la esquina, lejos de las risas de tus amigos.
Te atraviesa cuando surge la amenaza: si no haces como yo quiero, me voy.
Te atraviesa en un día cualquiera, cuando le pones mantequilla al pan de ayer recién tostado y piensas en tu madre, en tus hermanos.
¿Qué ha sido del tiempo?
¿Cómo pueden haber pasado todos esos años con ese cuchillo en tu cuello?
Pero estás viva y el mundo espera que des las gracias.
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